Trabajadoras de atención domiciliaria llaman a manifestarse el 19 de septiembre

Archivo - Un anciano recibe atención.
Archivo - Un anciano recibe atención.
  1. Movilización nacional por mejores condiciones en el SAD
  2. Avances legislativos y nuevos retos en el Senado
  3. Afectaciones del sector y reivindicaciones prioritarias

Movilización nacional por mejores condiciones en el SAD

Las profesionales que trabajan en el Servicio de Atención Domiciliaria (SAD) han convocado una manifestación de ámbito estatal para el próximo 19 de septiembre. La protesta tiene como objetivo exigir un servicio público de calidad, con un trato digno hacia quienes ofrecen cuidados y apoyo a domicilio. Además, reclaman mejoras urgentes en sus condiciones laborales.

Esta acción se llevará a cabo simultáneamente en varias ciudades como Valencia, Alicante, Madrid, Barcelona, Valladolid, Zaragoza, Murcia y Santa Cruz de Tenerife. Por su parte, las trabajadoras andaluzas se concentrarán en Sevilla. El colectivo anuncia que la lista de localidades participantes continúa creciendo, sumando más territorios a esta protesta.

Avances legislativos y nuevos retos en el Senado

El movimiento social llega después de que el Congreso de los Diputados aprobase una proposición no de ley (PNL) compuesta por 17 puntos impulsados por las propias trabajadoras. Este logro marca un paso importante, pero las profesionales no se detienen aquí. Ahora, su mirada se fija en el Senado donde planean impulsar una moción específica sobre el SAD.

La intención es que esta moción sirva para incluir sus demandas en la próxima reforma de la Ley de Dependencia. "Hemos conseguido que una PNL de 17 puntos sea aprobada en el Congreso. Ahora damos el salto al Senado, pero el 19 de septiembre también salimos a la calle. Queremos que nuestras reivindicaciones sean escuchadas y que la reforma de la Dependencia ponga los cuidados y a las trabajadoras en el centro", expresan las propias trabajadoras.

Afectaciones del sector y reivindicaciones prioritarias

Las profesionales alertan de que la precariedad sigue golpeando al sector, con salarios insuficientes, contratos que apenas cubren jornadas parciales, una carga excesiva de trabajo y la falta de reconocimiento por las horas de desplazamiento y sus gastos asociados. Estas condiciones repercuten directamente en la calidad del servicio que pueden ofrecer.

Por eso, exigen que los recursos públicos destinados a la dependencia se traduzcan en mejores cuidados, mayores derechos laborales y un firme fortalecimiento del servicio público. Solo así será posible garantizar que el sistema responda adecuadamente a las necesidades de quienes dependen de estos cuidados.