El trasplante de mitocondrias atenúa el daño cardíaco y renal tras infarto experimental

El trasplante de mitocondrias reduce el daño cardíaco y renal tras un infarto en un modelo experimental

Investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV) han demostrado que el implante directo de mitocondrias funcionales en el corazón puede disminuir de manera significativa el daño tanto cardíaco como renal causado por un infarto de miocardio en un modelo experimental.

Este estudio, desarrollado por científicos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón (IiSGM) y el Instituto de Biología y Genética Molecular (CSIC-Universidad de Valladolid), fue publicado en la revista Acta Physiologica y representa un avance hacia nuevas alternativas en medicina regenerativa para tratar una de las principales causas de muerte global, según un comunicado de la UCM.

El investigador Ernesto Martínez, miembro del CIBERCV en el IiSGM y la UCM, quien coordinó el proyecto junto con la catedrática Victoria Cachofeiro del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UCM, explicó que, aunque el estudio se encuentra en fase experimental, los hallazgos indican que el trasplante de mitocondrias podría ser una estrategia terapéutica innovadora para limitar el daño tras un infarto de miocardio y, potencialmente, para tratar otras enfermedades relacionadas con la disfunción mitocondrial.

  1. Función de las mitocondrias en el corazón
  2. Método del trasplante y resultados
  3. Impacto en el daño renal
  4. Potencial terapéutico y futuras investigaciones

Función de las mitocondrias en el corazón

Las mitocondrias, consideradas las "centrales energéticas" de la célula, desempeñan un papel crucial en el funcionamiento adecuado de los tejidos. Tras un infarto, estas estructuras sufren alteraciones que favorecen procesos como la fibrosis cardíaca, la cual contribuye al deterioro progresivo del músculo cardíaco.

Método del trasplante y resultados

Para buscar revertir este daño, el equipo investigador aisló mitocondrias funcionales extraídas de tejido cardíaco sano y las implantó directamente en el corazón de ratas que sufrían un infarto de miocardio.

Cuatro semanas después del tratamiento, los animales mostraron una mejora notable en la función sistólica del corazón junto con una reducción en la fibrosis cardíaca. También se observó una disminución en la hipertrofia del corazón, menor estrés oxidativo y reducción del estrés del retículo endoplasmático, así como una atenuación en la respuesta inflamatoria, todos procesos relacionados con la progresión de la insuficiencia cardíaca.

Impacto en el daño renal

Más allá de los beneficios en el corazón, el estudio identificó un efecto protector sobre el riñón, un hallazgo relevante dado que existe una estrecha relación entre ambos órganos tras un evento cardiovascular grave.

De manera concreta, los investigadores constataron que esta terapia también reducía las alteraciones renales vinculadas al infarto, lo que apunta a un posible beneficio sistémico del trasplante de mitocondrias y amplía el espectro de su potencial terapéutico.

Potencial terapéutico y futuras investigaciones

Aunque serán necesarios estudios adicionales para confirmar la seguridad, eficacia y viabilidad del tratamiento en humanos, los resultados refuerzan el potencial de esta técnica para restaurar la función celular en enfermedades cardiovasculares y en otras patologías caracterizadas por déficit energético celular.

Este trabajo aporta nuevas evidencias que sugieren que la restauración de la función mitocondrial podría ser una herramienta clave para disminuir las secuelas causadas por un infarto y mejorar la recuperación de los pacientes.