MC&F, propietaria de "El Rosco", arremete contra Atresmedia por "AlaZ" con respaldo de Mediaset

Antena 3 estrena 'AlaZ', nueva prueba final de 'Pasapalabra' que sustituye a 'El Rosco'

La polémica por la propiedad del famoso "Rosco" de Pasapalabra sigue generando titulares. La empresa neerlandesa MC&F, dueña oficial del formato original, prepara una demanda respaldada por Mediaset contra Atresmedia. El motivo: la nueva prueba final llamada "AlaZ", estrenada recientemente por Pasapalabra, que según MC&F copia elementos esenciales del formato protegido.

Según fuentes cercanas al caso, este recurso judicial se basa en el incumplimiento de una sentencia del Tribunal Supremo que ordenó a Atresmedia cesar la emisión del "Rosco". MC&F argumenta que "AlaZ" reproduce características muy similares a la prueba original, como la escenografía, iluminación y la posición de los concursantes, que se mantienen casi idénticas a la de "El Rosco".

Mientras tanto, Atresmedia defiende que "AlaZ" es una prueba diferente, basada en el formato suizo "DallAZetA", que presenta mecánicas y dinámica distintas. En esta nueva modalidad, que debutó en junio con Roberto Leal, se juega dentro de una cabina y con nuevas posiciones, donde el concursante debe completar palabras a partir de definiciones, con pistas que cuestan segundos. Esta versión recuerda al juego del ahorcado y se diferencia de la original, en la que solo participa un jugador en un entorno único.

  1. Problema legal entre MC&F y Atresmedia
  2. Nueva prueba "AlaZ", el relevo del "Rosco"
  3. Historia y disputas judiciales de Pasapalabra

La controversia gira en torno a los derechos sobre el formato final que se usa en Pasapalabra. MC&F posee el título legal de “El Rosco” y la justicia española dictaminó que Atresmedia debía interrumpir su emisión por vulnerar esos derechos. Sin embargo, la cadena creó "AlaZ", que para MC&F es una copia encubierta y por eso han decidido seguir adelante con la demanda.

La empresa holandesa asegura que son evidentes las similitudes, destacando desde el diseño del set hasta la disposición de concursantes, que se asemejan demasiado al formato original propiedad de MC&F.

Nueva prueba "AlaZ", el relevo del "Rosco"

Antena 3 lanzó "AlaZ" el 19 de junio, dando respuesta a la orden judicial que prohibía continuar emitiendo "El Rosco". Este nuevo desafío se inspira en el programa suizo "DallAZetA" y ofrece una dinámica innovadora. Los participantes resuelven palabras dentro de una cabina, completando huecos según definiciones, y pueden pedir pistas que afectan al tiempo disponible.

Esta modalidad difiere del clásico "Rosco", en el que solo un concursante está presente, mientras que en "AlaZ" continúan compitiendo dos jugadores simultáneamente, con planos y posiciones renovadas para mejorar la experiencia visual.

Historia y disputas judiciales de Pasapalabra

Pasapalabra llegó a España en 2000 por Antena 3, pasando luego a Telecinco en 2007 y hasta 2019, cuando el Tribunal Supremo puso fin a un largo litigio entre Mediaset y ITV por los derechos del programa y, especialmente, de "El Rosco". Este fallo obligó a interrumpir su emisión en Telecinco.

La Audiencia Provincial de Madrid también condenó a Mediaset a abonar más de 73 millones de euros por beneficios publicitarios considerados ilícitos derivados de la emisión del programa. A pesar de esto, Mediaset anunció que apelará esta condena tras el fallo del Tribunal Supremo, que negó a ITV los derechos de la prueba final.

En 2020, Pasapalabra retornó a Antena 3 bajo la conducción de Roberto Leal, fruto de un acuerdo con ITV para emitir un formato británico, "The Alphabet Game". Sin embargo, en noviembre de 2022, una sentencia de la Audiencia de Barcelona condenó nuevamente a Atresmedia por emitir "El Rosco" sin los derechos surgidos de la disputa con MC&F, que decidió iniciar el litigio.

La lucha legal se ha extendido también a Europa. En 2023, el Tribunal General de la Unión Europea confirmó que “El Rosco” es una marca de ITV tras invalidar un registro de marca realizado por una empresa maltesa con mala fe para impedir su uso por parte de la productora británica.