Amor para el siglo XXI: 12 pasos para evitar malas experiencias
Aprendiendo a amar consciente
El amor suele definirse como un sentimiento difícil de atrapar o controlar, pero también es posible hacerlo real y cultivarlo a través de actitudes conscientes. Amar no es algo que simplemente ocurre, sino que es una conducta que se puede moldear y mejorar, dependiendo de la voluntad de cada persona para construir relaciones satisfactorias.
Mila Cahue, psicóloga y autora de 'Amor del bueno' (JdeJ Ediciones, 2014), explica que aprender a amar bien es posible y que el objetivo principal debería ser prevenir el sufrimiento en el amor, en lugar de únicamente tratar de sanar las heridas una vez están hechas.
Según Cahue, "en el siglo XXI no hay lugar para la infidelidad, los reproches y las exigencias, hay modelos para todas las opciones pero uno tiene que saber dónde quiere estar. La honestidad y el compromiso pasan por uno mismo". Desde su experiencia en el Centro de Psicología Álava Reyes, recalca que estas ideas aplican no solo en el amor de pareja, sino también en las relaciones familiares y amistades.
La autora destaca que el amor genuino proporciona vida y bienestar, mientras que no debe confundirse con chantajes, egoísmo o frustración. En su libro, subraya que amar es una conducta aprendida, influida por creencias personales, experiencias previas y contexto social. Un amor saludable contribuye a mantener el equilibrio físico y emocional, mientras que uno tóxico puede causar daños físicos y psicológicos.
Doce claves para amor sano
Mila Cahue comparte una guía con 12 recomendaciones para lograr una relación amorosa plena y saludable:
1. Comprometerse consigo mismo para conocerse y buscar la propia felicidad, identificando qué aspectos son compatibles con la pareja y reconociendo fortalezas y debilidades.
2. Distinguir entre amor, enamoramiento y la conducta de amar. El amor es un sentimiento, el enamoramiento la primera etapa de conocimiento y la conducta de amar es lo que, bien ejercida, construye relaciones duraderas y positivas.
3. Amar implica entender y satisfacer las necesidades del otro, no solo ofrecer lo que uno desea.
4. Identificar cuándo una relación ya no puede avanzar y aprender a dejarla ir sin aferrarse. "Hay que eliminar las ideas románticas, no existen medias naranjas sino buenas compañías", señala Cahue, destacando que incluso relaciones cortas pueden dejar un impacto positivo.
5. Amar no debe ser sinónimo de dolor o sufrimiento. La especialista alerta sobre el aumento del maltrato en parejas jóvenes y advierte que "estamos llamando amor a conductas que no lo son".
6. La felicidad en pareja nace cuando ambos se sienten queridos, ya que el amor unilateral puede generar culpa y frustración.
7. Practicar diariamente caricias sin intenciones sexuales para fortalecer el vínculo.
8. Valorar y reconocer los pequeños gestos amorosos que la pareja tiene día a día.
9. Saber eliminar todo aquello que impida el crecimiento y satisfacción en la relación, incluyendo personas o situaciones tóxicas.
10. Mantener una buena comunicación y acordar soluciones que beneficien a ambos.
11. No dar nada por sentado, incluso cuando la relación lleve tiempo, y evitar que el aburrimiento destruya lo construido con ilusión.
12. Comprender que la felicidad en el amor no es cuestión de suerte, sino del compromiso y las acciones que se llevan a cabo para alcanzar ese objetivo.