Napuccino: cómo el café antes de la siesta ayuda a recuperar energía

  1. Café y siesta: una combinación más potente de lo que piensas
  2. Entendiendo los dos mecanismos que actúan
  3. Cuando la cafeína y el descanso se alinean
  4. La importancia de la dosis y la reacción individual

Café y siesta: una combinación más potente de lo que piensas

¿Sabías que tomar un café justo antes de echarte una siesta puede ayudarte a despertar con más energía? La cafeína es bien conocida por su efecto estimulante, pero su combinación con un descanso corto puede resultar en una fórmula sorprendente. Esta práctica, que mezcla la pausa de un sueño breve con el impulso de la cafeína, se llama ‘napuccino’, un término que une “nap” (siesta en inglés) con “capuccino”.

Para entender mejor cómo funciona esta técnica, en Informativos Telecinco se consultó a la doctora Ana Isabel Sánchez Marcos, miembro del comité gestor del área de nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, quien dio luz sobre sus efectos y sus fundamentos.

Entendiendo los dos mecanismos que actúan

Según la doctora Sánchez Marcos, el ‘napuccino’ combina dos procesos que trabajan juntos para potenciar la sensación de alerta. Primero, está el tiempo que tarda la cafeína en ser absorbida por el cuerpo tras su ingestión, que suele ser entre 20 y 30 minutos, periodo en el que la sustancia alcanza su efecto pleno.

En segundo lugar, está la duración de la siesta, que juega un papel clave. Este breve descanso ayuda a disminuir la adenosina, un neurotransmisor que se acumula cuando estamos despiertos y que produce esa sensación de sueño. Aunque no suele lograrse un sueño profundo en ese lapso, reduce la somnolencia y deja una sensación de reposo.

Cuando la cafeína y el descanso se alinean

La doctora explica que la clave está en la sincronización entre la acción de la cafeína y el efecto del sueño. Al despertar, justo cuando la adenosina está disminuyendo gracias a la siesta, la cafeína está llegando al punto máximo en nuestro organismo y bloquea sus receptores, aumentando la sensación de alerta.

No obstante, aclara que la evidencia científica sobre este método es aún limitada: “los estudios son escasos”, pero en pequeñas investigaciones con grupos reducidos, esta técnica ha demostrado ser útil para conductores, personas que trabajan en turnos nocturnos o en situaciones donde mantener la atención es fundamental.

El protocolo recomendado para obtener beneficios de esta técnica incluye tres pasos básicos:

  • Beber un café que contenga entre 100 y 200 mg de cafeína.
  • Recostarse inmediatamente para hacer una siesta de 15 a 20 minutos.
  • Despertar justo cuando la cafeína alcanza su concentración máxima en la sangre.

Además, es importante no prolongar más la siesta para evitar la sensación de aturdimiento o “inercia”, señala Sánchez Marcos.

La importancia de la dosis y la reacción individual

Uno de los puntos que subraya la especialista es que la respuesta a esta técnica depende, en buena medida, de cuánto café se tome y de cómo reacciona el cuerpo a la cafeína. Explica que, más allá del bloqueo de los receptores de adenosina, la cafeína puede también afectar aspectos del sueño por sí misma, como reducir las etapas más profundas y fragmentar el descanso, provocando más despertares durante la noche.

Por tanto, el napuccino puede funcionar “en líneas generales”, pero siempre habrá una variabilidad individual que determinará cuán efectivo es para cada persona.