Unas 10.000 personas vuelven a salir en Madrid para apoyar la sanidad pública

Numerosas personas participan en una manifestación por la sanidad pública y para denunciar el desmantelamiento del sistema sanitario público por parte del gobierno de Isabel Díaz Ayuso, a 31 de mayo de 2026, en Madrid (España).
  1. Gran movilización en Madrid en defensa de la sanidad pública
  2. Los desafíos del sistema sanitario y las críticas de los profesionales
  3. Apoyo político y denuncias sobre la gestión de la comunidad

Gran movilización en Madrid en defensa de la sanidad pública

Este domingo, alrededor de 10.000 personas, según la Delegación del Gobierno, volvieron a tomar las calles de Madrid desde distintos puntos de la ciudad para reivindicar la protección de la sanidad pública. La marcha busca frenar lo que denominan un "desmantelamiento planificado" por parte de las autoridades madrileñas del Partido Popular (PP).

La manifestación, bajo el lema 'Salvar nuestra Sanidad Pública es salvarnos a todos', fue organizada por la Plataforma Vecinos y Vecinas de los Barrios y Pueblos de Madrid, que reúne a más de un centenar de asociaciones y plataformas vecinales. La marcha inició en cuatro columnas desde Atocha, Colón, Sevilla y Plaza Dalí Felipe II, para confluir finalmente en Cibeles.

Esta es la quinta marcha con este formato convocada en los últimos años, en la que los organizadores alertan de una situación "crítica". El reclamo gira en torno a largas listas de espera, escasez de médicos y pediatras, y demoras para conseguir citas, entre otros problemas que afectan la atención sanitaria.

Los desafíos del sistema sanitario y las críticas de los profesionales

Alvar Chalmeta, un vecino del distrito de Carabanchel, destacó que los tiempos de espera para las citas de atención primaria superan ya varias semanas. Además, señaló que más de un millón de madrileños están en lista de espera, algo "escalofriante" en una región con cerca de siete millones de habitantes.

Se hizo un llamado a la población para que reconozca que la sanidad pública es un derecho propio y que es posible detener su deterioro. La importancia de esta lucha radica en la salud y el bienestar de toda la comunidad.

Lucía García, técnica en cuidados auxiliares de enfermería en el Hospital 12 de Octubre, criticó las condiciones laborales de los profesionales sanitarios de Madrid, señalándolos como los "más maltratados de España". También remarcó que los salarios son los más bajos del país, a pesar de pertenecer a la comunidad más rica, y que el trabajo se realiza siempre en condiciones mínimas.

Apoyo político y denuncias sobre la gestión de la comunidad

La concentración contó con la presencia de representantes del PSOE, Podemos y UGT. Entre ellos estuvieron la portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar, la secretaria general de UGT Madrid, Susana Huertas, y las portavoces de Podemos Irene Montero, Ione Belarra e Isa Serra, además de miembros de CC.OO. y la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM).

Mar Espinar hizo un llamado a analizar y hasta revertir los conciertos privados en sanidad, ya que considera que la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, prioriza los negocios por encima de la salud. Recalcó la necesidad de mejorar las condiciones laborales para que los médicos quieran permanecer en Madrid, señalando que es la comunidad que menos paga a sus profesionales, lo que provoca una fuga de talento.

Por su parte, Susana Huertas enfatizó la importancia de la Atención Primaria y criticó la transferencia de fondos públicos al sistema privado, lo que empeora la calidad asistencial. Denunció también las condiciones laborales precarias que generan profesionales quemados y la vergüenza que representa la marcha de talento sanitario.

Finalmente, Irene Montero exigió prohibir la privatización de la sanidad y culpó a las políticas "insensatas y criminales" tanto del PSOE como del PP por la actual situación. Señaló además la contradicción de Díaz Ayuso y el líder de Vox, Santiago Abascal, al culpabilizar a migrantes mientras permiten que capitales extranjeros gestionen el sistema sanitario, cuestionando si esa es su "prioridad nacional".