PACMA pide una ley nacional para proteger a animales silvestres en infraestructuras

Archivo - imagen de la suelta de un lince Ibérico. A 9 de diciembre de 2025 en Adamuz, Córdoba (Andalucía, España).

En los últimos días, PACMA ha dirigido una petición formal a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, y al secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán. Su solicitud pide una regulación a nivel estatal que imponga medidas obligatorias para proteger a la fauna salvaje de los efectos negativos que tienen las infraestructuras creadas por humanos.

Esta demanda surge tras el fallecimiento de una lince ibérica llamada Urze y sus dos crías, quienes quedaron atrapadas en una balsa para riego ubicada en Isso, pedanía del municipio de Hellín en Albacete. El animal y sus pequeños no pudieron salir debido a que las paredes de esta balsa eran lisas y tenían una inclinación que hacía imposible su escape. PACMA señala que esta tragedia se podría haber evitado si se hubiese instalado una rampa o una malla para facilitar la salida de los animales.

  1. Medidas para proteger a la fauna

Medidas para proteger a la fauna

Desde PACMA proponen que todas las infraestructuras, tanto públicas como privadas, incluyan de manera obligatoria sistemas específicos que prevengan estos accidentes. Además, exigen que se adapten las instalaciones actuales y que se tomen en cuenta estas medidas desde el diseño y construcción de obras nuevas.

Entre las acciones que recomiendan están poner rampas de escape en canales y balsas de riego, cerrar adecuadamente pozos y aljibes, colocar plataformas en piscinas para que los animales puedan salir, construir pasos para la fauna en carreteras y reducir la velocidad junto con señalización móvil en zonas críticas. También destacan la necesidad de evitar electrocuciones y colisiones de aves en tendidos eléctricos, parques eólicos y líneas ferroviarias con catenarias.

Javier Luna, presidente nacional de PACMA, apunta que muchas estructuras como pozos, balsas, carreteras o tendidos eléctricos son trampas mortales para miles de animales cada día. Sin embargo, menciona que existen soluciones fáciles y económicas que podrían impedir estas muertes tan evitables.