Pediatras piden dar prioridad a la protección de menores migrantes en Ceuta

Varias personas en la playa del Trampolín, a 5 de agosto de 2026, en Ceuta (España).

La llegada reciente de menores migrantes no acompañados a Ceuta ha puesto en alerta a la Asociación Española de Pediatría (AEP) y a la Sociedad Española de Pediatría Social (SEPS). Estas organizaciones han expresado su inquietud por la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran estos niños y adolescentes, y piden a las autoridades que su protección sea una prioridad máxima.

Los pediatras recuerdan que, según estudios científicos, vivir experiencias como el desplazamiento forzoso, la separación de la familia o la exposición a circunstancias traumáticas puede afectar de manera prolongada su salud física y mental, así como su desarrollo.

Por eso, hacen un llamado a que las respuestas institucionales superen la atención inmediata y se enfoquen en crear espacios seguros y estables que faciliten la recuperación y el crecimiento integral de estos menores.

  1. Derechos de los menores
  2. Atención sanitaria y acogida
  3. Coordinación institucional

Derechos de los menores

Los especialistas enfatizan que los niños que llegan sin acompañantes a España tienen los mismos derechos que cualquier menor, y que todas las acciones deben basarse en el interés superior del niño, un principio reconocido tanto por la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas como por la legislación española. Recalcan que la infancia no debe ser nunca un daño colateral ni estar supeditada a intereses distintos a su protección.

Atención sanitaria y acogida

Frente a esta situación, exigen una acogida rápida, digna y adaptada a las necesidades específicas de cada menor. Esto implica garantizar alojamiento seguro, alimentación adecuada, condiciones higiénicas apropiadas y atención especializada. También piden que se evalúe cada caso de forma individual, respetando las garantías legales para la protección, la identificación de la edad y el acceso, cuando corresponda, a procedimientos de asilo.

En cuanto a la salud, demandan una atención integral que cubra tanto el bienestar físico como mental, dado que muchos de estos menores han vivido situaciones traumáticas antes y durante su viaje. La valoración debe ser específica y contar con seguimiento constante.

Coordinación institucional

Los pediatras resaltan la importancia de que todas las administraciones públicas trabajen juntas y asuman responsabilidad común para ofrecer una respuesta solidaria. Esto ayuda a que los recursos de acogida se distribuyan adecuadamente y se garantice una atención de calidad sin importar en qué territorio se encuentren los menores.

La AEP y la SEPS recuerdan que la forma en que una sociedad protege a sus niños más vulnerables refleja su compromiso con los derechos humanos, la justicia social y la salud pública. Invertir en su protección y desarrollo no solo es un deber ético y legal, sino también una apuesta por el futuro de toda la comunidad.

Finalmente, ambas organizaciones condenan que los menores puedan ser utilizados como instrumento de presión o negociación bajo cualquier circunstancia, calificando esta práctica como inaceptable.