Estudio recomienda integrar el calor extremo en planes de salud para adolescentes
Una investigación en la que participa la Universitat de València destaca la importancia de tener en cuenta las condiciones ambientales, especialmente en un contexto marcado por el aumento constante de las temperaturas, al diseñar políticas y estrategias que promuevan hábitos saludables en la población joven.
Este estudio explora cómo el calor influye en el tiempo que los adolescentes dedican diariamente a la práctica deportiva. La investigación, publicada en la revista Environmental Epidemiology, cuenta con la participación de la investigadora Carmen Íñiguez del Departamento de Estadística e Investigación Operativa de la Universitat de València.
En los últimos años, las temperaturas han alcanzado niveles récord, lo que hace necesario entender sus efectos, entre ellos los relacionados con la salud y los patrones de ejercicio físico. Los autores resaltan que el calentamiento global ha incrementado la temperatura media terrestre en aproximadamente 1,6 °C durante la década 2011-2020 en comparación con el periodo 1850-1900.
- Asociación entre temperatura y ejercicio
- Recomendaciones y datos de la OMS
- Fenómenos meteorológicos extremos
Asociación entre temperatura y ejercicio
El estudio tiene como objetivo determinar si la exposición a diferentes temperaturas ambientales influye en el tiempo dedicado por jóvenes a realizar actividades físicas de variadas intensidades. Para ello, analizaron el comportamiento de 531 españoles con edades entre 9,8 y 17,5 años y 1.316 jóvenes neerlandeses de entre 10,3 y 15,6 años. La metodología incluyó la evaluación de la temperatura a la que estaban expuestos en sus domicilios, junto con datos de movimiento recogidos mediante relojes inteligentes.
La práctica de actividad física durante la juventud es clave para consolidar hábitos saludables y favorecer el desarrollo cardiometabólico, psicológico y físico. Sin embargo, más del 80 % de los adolescentes en el mundo no alcanzan la actividad física recomendada.
Recomendaciones y datos de la OMS
Según la Organización Mundial de la Salud, niños y jóvenes entre 5 y 17 años deberían realizar al menos 60 minutos diarios de ejercicio de intensidad moderada a vigorosa. No obstante, en 2019 solo el 37 % de los españoles entre 8 y 16 años cumplía este recomendación.
Los resultados muestran que durante los días más calientes aumenta la actividad física, aunque mayormente en formas moderadas como caminar y pedalear. En contraste, las actividades intensas como correr o realizar ejercicio riguroso disminuyen.
Fenómenos meteorológicos extremos
“Estamos observando un aumento tanto en la frecuencia como en la intensidad de fenómenos meteorológicos extremos”, señala Carmen Íñiguez. Esto resalta la necesidad de tomar en cuenta las condiciones ambientales al impulsar estrategias orientadas a promover hábitos saludables en los jóvenes.
La evidencia disponible sobre el impacto en días de verano extremadamente calurosos es aún limitada, lo que podría no reflejar con precisión cuando el calor se vuelve una barrera significativa para la actividad física. Por ello, el equipo concluye que se precisa profundizar en esta línea de estudio para identificar las condiciones térmicas que facilitan estilos de vida activos, considerando que los fenómenos extremos futuros podrían representar nuevos retos.