Final del Mundial: técnicas para manejar estrés en eventos deportivos

Varias personas durante el primer partido disputado por la selección española en la Copa Mundial de la FIFA 2026, a 15 de junio de 2026, en Madrid (España). La selección de España disputa su primer encuentro contra la selección de Cabo Verde correspondien

·       La emoción intensa contribuye a acelerar el pulso y elevar temporalmente la presión arterial, especialmente en personas con hipertensión, cardiopatías o arritmias, según los expertos

  1. Estrés y corazón en el Mundial
  2. Respuesta fisiológica durante la final
  3. Impacto psicológico del partido
  4. Recomendaciones para evitar el exceso de estrés

Estrés y corazón en el Mundial

La final del Mundial de fútbol que enfrentará a España y Argentina el domingo 19 de julio traerá consigo una carga emocional muy intensa durante varias horas. La incertidumbre sobre el resultado, la identificación con un equipo y la reacción colectiva ante cada acción generan una respuesta de estrés en el cuerpo, incluso cuando los aficionados permanecen sentados y sin moverse.

Esta reacción desencadena la liberación de hormonas como la adrenalina, que aceleran la frecuencia cardíaca y elevan temporalmente la presión arterial. En personas sanas, el organismo vuelve a su estado normal una vez que el estímulo desaparece. No obstante, esta activación puede tener mayor impacto en quienes padecen hipertensión sin buen control, cardiopatías isquémicas, insuficiencia cardíaca o ciertos tipos de arritmias.

Respuesta fisiológica durante la final

“Durante una final, el corazón puede acelerarse sin que el individuo realice actividad física. Esta reacción no debe considerarse patológica por sí sola, pero es fundamental extremar las precauciones cuando se cuenta con un problema cardiovascular conocido, especialmente si la emoción se combina con alcohol, tabaco o el abandono de la medicación”, explica José Luis Zamorano, jefe del servicio de Cardiología del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela.

Además, se ha registrado la llamada “fiebre del fútbol” a través de dispositivos digitales. Un estudio publicado en 2026 en Scientific Reports analizó datos de relojes inteligentes de 229 aficionados durante 12 semanas y encontró que el nivel medio de estrés aumentó un 41% el día de la final respecto a otros días sin partidos. También se elevó la frecuencia cardíaca, con un pico de activación durante el inicio del encuentro.

Impacto psicológico del partido

Desde la perspectiva psicológica, intentar suprimir completamente la emoción suele generar aún más tensión. Lo recomendable es ser consciente de esta activación y evitar que se convierta en una sensación de pérdida de control. El entorno también juega un papel fundamental: el ruido ambiental, las discusiones, la reacción colectiva o el seguimiento constante de comentarios en redes sociales mantienen al cerebro en alerta incluso en los momentos de pausa del juego.

“Disfrutar de un partido importante implica aceptar que los nervios formarán parte de la experiencia. Cuando la tensión se desborda, es positivo apartarse un rato de la pantalla, disminuir los estímulos y recordar que el resultado no depende del espectador. Esta distancia permite recuperar el control sin perder la oportunidad de vivir el encuentro”, señala Soledad Scarcella, psicóloga de Blua de Sanitas.

Recomendaciones para evitar el exceso de estrés

Para minimizar el impacto tanto físico como emocional durante la final del Mundial, sobre todo en personas con factores de riesgo o enfermedades previas, los especialistas de Sanitas aconsejan seguir estas pautas:

  • Mantener el tratamiento y las rutinas. Es fundamental tomar los medicamentos como están indicados, sin saltarse dosis ni duplicarlas, y no usar ansiolíticos sin supervisión médica.
  • Evitar elementos que agraven la respuesta corporal. El exceso de alcohol eleva la frecuencia cardíaca y puede causar deshidratación. También conviene reducir el consumo de tabaco y evitar las bebidas energéticas durante el partido.
  • Incorporar pausas breves. Los descansos son ideales para levantarse, alejarse de la pantalla y hacer varias respiraciones lentas, ya que una exhalación más prolongada contribuye a bajar el nivel de activación.
  • Seleccionar un ambiente adecuado. Quienes sufren ansiedad fuerte o padecen enfermedades cardiovasculares deberían seguir el partido en un lugar tranquilo, con temperatura agradable y con acceso fácil a su medicación.
  • Limitar la revisión constante de redes sociales y actualizaciones. Estar pendiente todo el tiempo de comentarios o noticias mantiene al cerebro en alerta y aumenta la tensión. Es recomendable apartarse del móvil durante los descansos para disminuir estos estímulos.
  • Atender las señales de alarma. Dolor o presión persistente en el pecho, dificultad para respirar, sudor frío, mareo intenso o malestar prolongado son motivos para llamar a urgencias sin esperar a que termine el partido.

“Cuando los nervios persisten durante horas, afectan al sueño o provocan episodios repetidos de angustia, es imprescindible acudir a un profesional sanitario. La emoción es parte del deporte, pero debe mantenerse dentro de límites que permitan disfrutarlo sin ignorar las señales del cuerpo”, concluye la psicóloga de Blua de Sanitas.