Seis errores a evitar al detenerse en el arcén por avería este verano

Parar en el arcén, errores
La DGT prevé más de 104 millones de desplazamientos de largo recorrido este verano, un periodo en el que las averías y las paradas de emergencia aumentan en las carreteras españolas.

Un contratiempo como un pinchazo, una falla mecánica o incluso un sobrecalentamiento puede obligar a cualquier conductor a detenerse en el arcén durante un trayecto. Aunque esta acción suele ser habitual, realizarla incorrectamente puede transformar una simple avería en un riesgo serio tanto para los ocupantes del vehículo como para los demás usuarios de la carretera.

Según la Dirección General de Tráfico (DGT), se esperan alrededor de 104 millones de desplazamientos de largo recorrido durante julio y agosto, lo que representa un aumento del 3,7 % en comparación con el verano anterior. Solo en la primera Operación Salida, celebrada entre el 3 y 5 de julio, se contabilizaron casi 4,83 millones de viajes por carretera, elevando las probabilidades de que ocurra alguna incidencia en el camino.

Por su parte, Prima Seguros, una insurtech especializada en seguros de automoción, destaca la importancia de saber cómo actuar al tener que detenerse en el arcén a causa de una avería, además de repasar los errores más frecuentes que es mejor evitar.

  1. Frenar bruscamente para llegar al arcén
  2. Detenerse en un lugar con poca visibilidad
  3. No hacer visible la avería
  4. Salir del vehículo por el lado del tráfico
  5. Permanecer junto al vehículo
  6. Intentar solucionar la avería en plena carretera

Frenar bruscamente para llegar al arcén

En situaciones de avería, algunos conductores actúan impulsivamente y frenan de manera repentina para apartar el coche del tráfico. Lo más adecuado es reducir la velocidad poco a poco, encender las luces de emergencia y avanzar hacia el arcén con control para garantizar la seguridad.

Este proceder ayuda a evitar movimientos bruscos que pueden poner en peligro a los ocupantes del vehículo y a otros conductores, facilitando una parada segura en la zona destinada para emergencias.

Detenerse en un lugar con poca visibilidad

Siempre que sea factible, es preferible continuar hasta encontrar un punto donde el coche pueda ser visto con suficiente anticipación. Evitar detenerse en curvas, cambios de pendiente o en arcenes estrechos minimiza el riesgo de sufrir un accidente.

Buscar una ubicación que ofrezca buena visibilidad para los demás usuarios de la vía es clave, ya que anticipar la presencia del vehículo averiado contribuye a prevenir colisiones y garantiza mayor seguridad durante la parada.

No hacer visible la avería

Cuando el vehículo se detiene, es esencial alertar a los demás conductores sobre la situación. Encender en seguida las luces de emergencia y utilizar los dispositivos de señalización de forma adecuada ayuda a que los otros coches adviertan la presencia del vehículo parado en la vía.

De esta forma, se facilita que quienes circulan puedan reaccionar a tiempo, reduciendo la probabilidad de accidentes en el entorno de la avería.

Salir del vehículo por el lado del tráfico

Uno de los fallos más graves que se pueden cometer es bajar del coche por la puerta cercana a la circulación. En caso de ser necesario salir, debe hacerse siempre con el chaleco reflectante puesto y por el lado contrario al tráfico.

Esta precaución reduce significativamente el riesgo de atropellos y aumenta la protección de los ocupantes mientras esperan asistencia en el arcén.

Permanecer junto al vehículo

Muchas personas se quedan cerca del coche, ya sea apoyándose en él o tratando de revisar la avería. No obstante, quedarse en el arcén expone a un peligro alto de atropello. Siempre que sea posible, los ocupantes deben trasladarse detrás de la barrera de protección o a un lugar alejado del tránsito.

La distancia segura ayuda a proteger a los pasajeros mientras llegan los servicios de ayuda, evitando que ocupen un espacio vulnerable en la carretera.

Intentar solucionar la avería en plena carretera

Realizar cualquier reparación, como cambiar una rueda o abrir el capó, junto a una vía con tráfico en movimiento puede resultar muy arriesgado. Salvo que se pueda hacer sin exponerse, la mejor opción es solicitar auxilio profesional y mantenerse en un sitio seguro durante la espera.

Esto evita situaciones peligrosas que pueden derivar en accidentes y contribuye a mantener la integridad de todos los usuarios de la carretera.

Ante el aumento de desplazamientos durante los meses estivales, Prima Seguros recalca que, aunque no siempre es posible prevenir una avería, sí se puede minimizar su impacto actuando con sentido común y seguridad desde el primer instante.

"Cuando un vehículo se detiene en el arcén, la prioridad deja de ser la avería y pasa a ser la seguridad de las personas. Señalizar correctamente, abandonar el vehículo con precaución y esperar en un lugar protegido son decisiones que pueden marcar la diferencia en apenas unos segundos", destacan desde Prima Seguros.