Los astronautas de Artemis II contemplan la cara oculta de la Luna por primera vez

La misión Ártemis II supera los dos tercios de su viaje a la Luna

Bitácora de la misión Artemis II. 5 de abril, cuarto día en el espacio. Después de haber recorrido dos tercios de la trayectoria hacia la Luna, los astronautas de la NASA han logrado contemplar por completo la cara oculta del satélite terrestre. "Hemos visto la cara oculta de la Luna por primera vez y ha sido simplemente espectacular", declaró Christina Koch, astronauta estadounidense, en una entrevista desde la nave Orion.

Según Koch, la superficie lunar les mostró un aspecto diferente. "No se parecía a la Luna que conocemos, así que revisamos los datos, comparamos imágenes y dijimos: 'Ahí está la cara oculta. Esto es algo que nunca habíamos visto'", añadió durante la entrevista.

  1. Actividad durante el acercamiento lunar
  2. Avance a 219.000 kilómetros de la Tierra
  3. Progreso en el tercer día de viaje
  4. Segunda jornada de la misión
  5. Inicio del viaje el 1 de abril

Los cuatro tripulantes han tenido la oportunidad de observar directamente el hemisferio que siempre permanece oculto desde la Tierra, un logro que solo había conseguido el programa Apolo hace más de cinco décadas. John Honeycutt, alto cargo de la NASA, destacó en rueda de prensa que esta vez han capturado "características lunares que ningún ojo humano había visto hasta ayer". "Solo las imágenes enviadas por robots habían mostrado antes esta zona", aclaró.

En estos momentos, los integrantes de Artemis II han completado dos tercios del viaje y se encuentran más cerca del satélite que de nuestro planeta. Un trayecto sin precedentes en duración y con imágenes inéditas del satélite natural.

Actividad durante el acercamiento lunar

A unas 200.000 kilómetros de la Tierra, la situación dentro de la nave Orion se mantiene estable, aunque el váter vuelve a presentar fallos por congelación. Los astronautas realizan sus rutinas: practican maniobras de reanimación y llevan a cabo ejercicios diarios que resultan fundamentales para mantener su físico en condiciones de microgravedad.

El descanso también es un tema comentado por la tripulación debido al reducido espacio de la cápsula. "Nos encanta dormir aquí arriba; el día ha sido tan intenso que nuestros cuerpos están preparados para descansar, pase lo que pase", relató Koch a NBC. La mayoría señala que ha dormido estupendamente.

El comandante Wiseman señaló que Koch duerme con la cabeza hacia abajo, "algo así como un murciélago colgado del túnel de acoplamiento", explicó en una entrevista con ABC.

Esta misión ha entrado en la historia y los astronautas están a punto de completar su meta principal: dar la vuelta a la Luna antes de regresar a la Tierra. Artemis II pone los cimientos para la futura instalación de una base lunar.

Avance a 219.000 kilómetros de la Tierra

El 4 de abril, Artemis II superó los 219.000 kilómetros de distancia, alcanzando la mitad del camino lunar. “La Luna se hace definitivamente más grande”, comentó uno de los astronautas. Desde la nave, Victor Glover destacó haber captado imágenes donde identificaron el llamado Gran Cañón de la Luna, también conocido como la Cuenca Oriental.

"Pudimos verla entera, se nota que no estamos en la Tierra, porque esa formación no es visible desde acá. La perspectiva es única, la Tierra es pequeña y la Luna definitivamente se hace más grande", subrayó Glover.

La trayectoria se mantiene perfecta, por lo que se canceló la primera corrección de curso prevista. En el Centro de Control en Houston valoran positivamente el gran ánimo de la tripulación, que disfruta de la convivencia y los momentos de diversión dentro de la cápsula Orión, según Lakiesha Hawkings, administradora de misiones de la NASA.

Progreso en el tercer día de viaje

El 3 de abril, la nave Orion puso en marcha con éxito su motor en la maniobra de inyección translunar, un paso clave para encaminarse a la Luna.

En una videoconferencia, el comandante Reid Wiseman compartió sus impresiones del despegue: "Se veía el globo entero, de polo a polo, con África, Europa e incluso la aurora boreal, una vista impresionante que nos dejó sin palabras".

Christina Koch, primera mujer en esta misión lunar, confesó que la experiencia fue emocionante: "Nada te prepara para ver tu planeta iluminado como de día y, a la vez, la Luna brillante en plena noche con el resplandor del atardecer".

Segunda jornada de la misión

El 2 de abril despertó la tripulación después de solo cuatro horas de sueño al son de la canción Sleepyhead del grupo Young & Sick. Ese día afrontaron una fase crítica: el encendido del motor para ajustar la trayectoria de la nave durante 43 segundos, vital para el rumbo lunar.

Tras esta maniobra, los astronautas descansaron antes de realizar la siguiente etapa del viaje. También aprovecharon para probar un volante de inercia, un aparato similar a un yo-yo que permite hacer ejercicios diarios —30 minutos pautados— para evitar pérdida muscular y ósea en gravedad cero.

Esta máquina posibilita tanto entrenamiento aeróbico como de resistencia, incluyendo sentadillas y peso muerto. Además, el día incluyó la reparación del inodoro aislado, una novedad que presentó problemas desde el despegue.

Inicio del viaje el 1 de abril

El 1 de abril, cuatro astronautas despegaron desde Florida a las 18:35 (hora local) comenzando la misión Artemis II. Más de 50 años después del Apolo, la NASA llevaba a cabo esta nueva hazaña lunar con éxito.

Las primeras horas transcurrieron con normalidad, salvo pequeñas dificultades técnicas. Hubo problemas de comunicación: la tripulación escuchaba bien a la Tierra, pero desde el suelo no podían oír a los astronautas. Además, el inodoro aislado tuvo una avería temprana que el equipo solucionó con ayuda desde Houston.

Los paneles solares de la nave funcionaron sin inconvenientes y la cápsula orbitó la Tierra para probar sus sistemas de seguridad según lo planeado.