Sara Carbonero comparte una emotiva carta para despedir a su madre Goyi Arévalo

Sara Carbonero de niña junto a su madre
Sara Carbonero de niña junto a su madre

Sara Carbonero ha decidido romper el silencio y, a través de una carta llena de emoción y sinceridad, ha expresado sus sentimientos tras el fallecimiento de su madre, Goyi Arévalo.

En una publicación conmovedora en sus redes sociales, la periodista refleja el difícil momento que atraviesa tras la pérdida de su progenitora. “Aquí estoy, escribo temblando las líneas más difíciles de toda mi vida. Y lo hago por ti, porque siempre me decías que escribiese más, que te encantaba leerme, siempre animándome. En realidad todo lo hacía por ti, mamá. Para que estuvieses orgullosa, para sacarte una sonrisa, para verte feliz”, le dedica.

La comunicadora confiesa que “cuánto te echo de menos, cómo duele. No encuentro sentido ni rumbo, mamá”. Añade con tristeza: “Aún no puedo creer que no vaya a sonar el teléfono cada mañana, la primera de las tres o cuatro llamadas del día. Ni que no pueda volver a abrazarte ni olerte nunca más. Tampoco podré buscar refugio en ti ni escuchar tus consejos, esos que siempre me salvaban”.

  1. El difícil adiós de Sara Carbonero a su madre
  2. Las palabras que reflejan un vacío inmenso

El difícil adiós de Sara Carbonero a su madre

Sara comparte que la parte más dura es aceptar que la vida sigue con normalidad cuando para ella parece que el mundo se ha detenido. “Creo que lo que peor llevo es que la vida siga como si nada porque para mí es como si el mundo se hubiese parado. Como si me hubiesen amputado una parte del cuerpo”, confiesa con dolor la toledana. Sin embargo, añade que sabe que su madre desearía verlos fuertes, por eso intenta levantarse cada día.

Además, asegura que en estos momentos la familia está más unida que nunca. “Por eso no quiero que la tristeza y la rabia que siento ahora me paralicen. Por eso aquí abajo somos más piña que nunca, Irene, los niños… Nos cuidamos como a ti te gustaría”, expresa con ternura.

Las palabras que reflejan un vacío inmenso

Carbonero dedica a su madre unas palabras llenas de amor y admiración: “Mamá, desde donde quiera que estés necesito que sepas que has dejado un vacío muy grande porque eras una mujer excepcional. No sabes lo que te quería la gente y cómo me han hablado de ti todos estos días. En la iglesia no cabía un alfiler”.

Para terminar, añade lo orgullosa que se siente por ser hija de una persona tan admirable y única, marcando un momento de profundo sentimiento personal y homenaje a la memoria de su madre.