Dos jornadas difíciles para estudiantes Erasmus gallegos que intentan salir de Jordania
Un viaje de amigos españoles del programa Erasmus a Jordania, que comenzó como unas simples vacaciones, se transformó en un verdadero desafío vital para un grupo de 13 estudiantes, incluyendo tres gallegos, cuando estalló el conflicto bélico en Oriente Medio.
La llegada al país de Asia suroccidental tuvo lugar el 26 de febrero, procedentes de Polonia, donde cursan sus estudios este año. Apenas habían transcurrido unas horas antes del inicio de los bombardeos, sin prever todo lo que sucedería posteriormente.
El plan inicial era quedarse hasta el jueves 5 de marzo, pero aquel viaje planeado cambió radicalmente en cuestión de horas.
- Vivencia en Jordania durante el conflicto
- Búsqueda de alternativas para salir
- Itinerario para abandonar el país
Vivencia en Jordania durante el conflicto
Sofía García relata que mientras estaban "tranquilos" disfrutando de un baño en el Mar Muerto, comenzaron a escuchar bombardeos y divisaron columnas de humo en la distancia. Algunos españoles que estaban con ellos se asustaron y se dirigieron a Ammán para intentar abandonar el país, pero quedaron atrapados durante horas en el aeropuerto sin permiso para salir.
Desde entonces, las alarmas no han cesado y el cielo se ha llenado de misiles, aunque su grupo optó por "mantener la calma" y explorar opciones para salir por si se cancelaba su vuelo. A pesar de ello, la mayoría de la población mostraba tranquilidad y continuaba con su vida cotidiana, asegura Sofía.
Búsqueda de alternativas para salir
El giro decisivo llegó cuando su vuelo de regreso a Polonia, previsto para el jueves, fue cancelado el lunes. Frente a esta situación, comenzaron una ardua búsqueda para encontrar rutas que les permitieran salir por tierra y mar, ya que el espacio aéreo permanecía cerrado.
Sofía reconoce que desde el fin de semana hablaban con la Embajada española y tenían en mente otras vías, anticipando que su regreso por avión no sería posible tras la experiencia de otros viajeros. La opción más factible para retornar a Europa implicará una odisea de dos días con ferri, vuelos, taxis y trenes, evidenciando la complejidad y el alto costo de esta huida.
Itinerario para abandonar el país
La salida iniciará este martes con un trayecto en ferri, bajo custodia militar, hacia Egipto, dado que Jordania, Israel y Egipto comparten el Mar Rojo por el Golfo de Aqaba. Una vez en Egipto, se trasladarán por tierra al aeropuerto más próximo, donde esperarán 12 horas para tomar un vuelo hacia El Cairo.
Tras hacer una escala de aproximadamente 15 horas allí, volarán a Atenas y luego a Varsovia. Desde Polonia deberán tomar un tren hasta la ciudad donde estudian en el oeste del país. Si todo sale conforme lo previsto, llegarán a sus hogares la noche del jueves.
De los 13 estudiantes, seis lograron comprar vuelos directos desde Egipto a Europa como alternativa, pero para siete fue necesario buscar rutas alternativas debido a la alta demanda y cancelaciones. Además, este martes tuvieron que gestionar la visa para entrar a Egipto, ya que sus permisos eran solo para Jordania.
Sofía García envía un mensaje de calma, considerando que las familias están más preocupadas por lo que ven en los medios que por la información que ellos aportan. Destaca que, aunque mucha gente intenta salir, numerosos turistas siguen disfrutando de sus vacaciones con normalidad, mostrando optimismo por culminar con éxito esta complicada travesía y llegar a Polonia el jueves en la noche.