Festival de Málaga resalta la importancia del cine familiar con La familia Benetón +2
Este sábado, durante la edición número 29 del Festival de Cine de Málaga, el director Joaquín Mazón presentó su última película, La familia Benetón +2, una comedia que se proyecta fuera de concurso en la sección oficial del festival.
En esta nueva entrega, el orden en la familia Benetón se rompe justo cuando Toni Benetón creía tener todo bajo control. La llegada de dos bebés provoca un auténtico revuelo en el hogar y en la dinámica de esta divertida y multicultural familia. Los problemas se multiplican, pero también las situaciones cómicas y las aventuras.
Joaquín Mazón acompañó a los actores Leo Harlem y El Langui, además del guionista Curro Velázquez y los productores, durante una rueda de prensa celebrada en el cine Albéniz para hablar sobre el film.
- Joyas del cine familiar
- La película entre caos y diversión
- Desafíos de rodaje con los bebés
- La importancia del cine para niños
Joyas del cine familiar
“Para nosotros ha sido una costumbre clausurar el festival, y una costumbre maravillosa”, recordó Mazón al evocar la experiencia con la primera película, cuya proyección fue el inicio de un notable éxito en las salas.
El director no dudó en expresar la necesidad de avanzar con esta secuela de La familia Benetón. “Todos estábamos convencidos de que debíamos dar un paso más y subir la apuesta con la película”, explicó, anticipando una propuesta más ambiciosa.
La película entre caos y diversión
Según explicó Mazón, La familia Benetón +2 es “una película un poco más grande, un poco más colorida, un poco más divertida y bastante más caótica”. El actor Leo Harlem comentó que la película tiene “un puntito más de caos”, y añadió con entusiasmo: “visualmente la película, sinceramente, está en otra liga”.
El elemento clave de esta secuela son los dos bebés que se incorporan a la trama, y Leo Harlem bromeó diciendo: “La incorporación de los dos bebés, y ellos no son conscientes de lo que han hecho, nos ha cambiado totalmente la película”. Además, destacó las dificultades técnicas al rodar con niños tan pequeños.
Desafíos de rodaje con los bebés
“Tuvimos que doblar alguna parte porque el sonido con los niños llorando era muy difícil tenerlo limpio”, detalló el actor, quien durante el doblaje se divirtió mucho. También compartió que uno de los bebés fue apodado “niño motor” porque lloraba cada vez que escuchaba esa palabra antes de rodar.
Joaquín Mazón confesó la complejidad de las grabaciones: “En el primer día de rodaje dije: ‘Es imposible que terminemos la película.’” Para solucionarlo, optaron por planos de toma única y confiar en los ensayos, siguiendo un método antiguo de rodaje.
La importancia del cine para niños
El Langui compartió alguna anécdota sobre los bebés y comentó: “Yo tengo tres hijos y he cogido más a estos niños que a los míos”. Por su parte, Leo Harlem valoró el cine familiar como “una primera aproximación real de niños a las salas. Es la primera vez que ven una película en un cine con otra gente, en una pantalla enorme, y eso es una forma de crear ese gusto y esa cantera por la afición al cine”.
El actor protagonista reivindicó así el valor cultural y educativo que tiene el cine dirigido a públicos infantiles, mostrando cómo La familia Benetón +2 sigue apostando por ese espacio de entretenimiento para todas las edades.