Julio Iglesias publica mensajes y audios de empleadas tras negativa de Fiscalía

El cantante sostiene que lo publicado "demuestra que la información difundida carece de veracidad" y apunta a cerrar la polémica
Julio Iglesias
Julio Iglesias

Julio Iglesias ha vuelto a agitar el caso que le salpica por presunta agresión sexual. Esta vez, el cantante ha recurrido a Instagram y ha publicado varias capturas que atribuye a conversaciones privadas con las dos denunciantes.

El movimiento llega mientras sigue el pulso con la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Según expone el artista, el Ministerio Público ha contestado con una "negativa" a su último escrito, en el que pedía el "acceso formal a la denuncia".

La ofensiva pública incluye pantallazos y algún audio. Y se presenta como una respuesta directa a lo que considera una versión falseada de los hechos, con mensajes que, sostiene, desmontan el relato difundido.

  1. Iglesias recurre a Instagram para replicar
  2. Capturas, audios y la polémica por los nombres
  3. La petición a la Fiscalía y el choque por la denuncia

Iglesias recurre a Instagram para replicar

En sus historias, Julio Iglesias abre el hilo con una frase literal: "Ante la negativa de la Fiscalía de España a permitirme ejercer mi defensa en el procedimiento y a proporcionarme acceso formal a la denuncia, me veo obligado a pronunciarme públicamente".

También justifica por qué lo hace ahí y no por otra vía. En su mensaje mantiene que Instagram es "el único medio que me permite ejercer legítimamente mi derecho a la defensa y dejar constancia de la absoluta falsedad de los hechos denunciados".

En ese mismo contexto, el artista acompaña sus afirmaciones con material que atribuye a las dos denunciantes. Además, enmarca la publicación como una contestación a la Fiscalía de la Audiencia Nacional, en un escenario en el que ya consta una respuesta a la Fiscalía de la Audiencia Nacional, y un rechazo a su petición más reciente.

Sobre el contenido, Iglesias remarca que "la evidencia es clara" y sostiene que "las comunicaciones de Whatsapp enviadas por las denunciantes durante el tiempo que trabajaron en mi casa y las comunicaciones después de irse, demuestran que la información difundida carece de veracidad".

Capturas, audios y la polémica por los nombres

El cantante insiste en que los relatos de las dos extrabajadoras vinculadas a sus propiedades en Bahamas y Punta Cana no se sostienen. En su texto deja otra afirmación literal: "Es muy grave que la mentira y la desinformación se utilicen como armas para atacar a personas. Todo tiene un límite: es necesario desenmascarar estas falsedades y contar la verdad".

Acto seguido, anuncia el envío de material con esta frase: "A continuación, adjunto algunas de las comunicaciones de Whatsapp que ponen de manifiesto la incoherencia de las denuncias y la manipulación mediática a la que estoy siendo sometido". Tras ese mensaje, aparecen seis pantallazos.

El foco, sin embargo, no se queda solo en lo que muestran las conversaciones. Pese a que las denunciantes han intentado mantener el anonimato y la Justicia les ha concedido la condición de testigos protegidos, en las capturas publicadas no se eliminan los contactos, lo que permite identificar sus nombres.

Las conversaciones que difunde se reparten en distintas fechas. Según se indica, hay mensajes de días concretos de 2021, 2022 y hasta 2023, lo que sitúa los intercambios a lo largo de varios años.

La petición a la Fiscalía y el choque por la denuncia

La publicación en Instagram llega después de otro paso clave: la solicitud a la Fiscalía de la Audiencia Nacional para que le remita la denuncia por las presuntas agresiones sexuales. En esa petición, Iglesias considera "insólito" no contar con una copia.

En el escrito, su abogado José Antonio Choclán apela al "interés legítimo” del cantante y recalca que la denuncia ya ha circulado en prensa. En ese contexto, la defensa introduce esta frase: “[Julio Iglesias es el] único legitimado que no dispone de copia de la denuncia; que, sin embargo, ha accedido de modo notorio a terceros”.

Además, el documento insiste en la contradicción que denuncia la representación legal. La defensa lo formula como una "paradoja que el único interesado que no la conoce" sea el denunciado, algo "insólito" a la luz del "ordenamiento jurídico constitucional" español.

Todo ello se produce después de que la Fiscalía señalara que no correspondía estimar la personación del artista en las diligencias de investigación preprocesales, tal como había pedido su defensa.

El escrito de Choclán y la vía del Constitucional

El equipo legal de Iglesias añade un argumento procesal en otro tramo del texto. "Aunque así fuera", sostiene la representación, "para dilucidar la mera cuestión procesal (la ausencia de jurisdicción de la Audiencia Nacional) es clara la necesidad de defensa y alegación por el denunciado sobre la citada cuestión procesal, ante la difusión pública de la denuncia y de la incoación de las presentes diligencias, y la manifiesta falta de jurisdicción".

En paralelo, Choclán traslada a la Fiscalía que podría acudir al Tribunal Constitucional si continúa el bloqueo a la documentación. La advertencia se expresa así: "Siendo conscientes de la irrecurribilidad del Decreto [de la teniente fiscal que le deniega la documentación], nos reservamos el ejercicio de las acciones que procedan en solicitud del oportuno amparo constitucional de los derechos fundamentales que consideramos vulnerados".