Encuentro de Las Angustias con su Hijo y Jesús Atado a la Columna en la Noche del Martes Santo en Valladolid

Archivo - Salida del Jesús Atado a la Columna de Gregorio Fernández.
Archivo - Salida del Jesús Atado a la Columna de Gregorio Fernández.

Valladolid vive uno de sus momentos más emocionantes cada Martes Santo con la celebración de procesiones llenas de historia y fervor. Destaca especialmente el encuentro entre la Virgen de las Angustias y su hijo en la llamada calle de la Amargura, un acto conmovedor que atrae a numerosos fieles en esta jornada clave de la Semana Santa vallisoletana. Además, la 'Peregrinación de la Promesa', que tiene como protagonista el paso 'Jesús atado a la columna', se convierte en otro evento imprescindible.

A las 20:30 horas, después de un rito penitencial, comienza la procesión con la salida desde la iglesia de San Andrés del paso 'Cristo Camino del Calvario', obra de Miguel Ángel González Jurado (2009). Este paso es llevado a hombros por los cofrades de la Hermandad del Santísimo Cristo Despojado, quienes, por autorización del arzobispado, no usan capirote. La procesión avanza hacia la plaza de la Universidad con solemnidad.

A las 20:45 horas sale la imagen de la Virgen de las Angustias Coronada, tallada por Juan de Juni en 1561 y una de las imágenes más veneradas de la ciudad. La imagen es portado a hombros y se dirige igualmente a la plaza de la Universidad. Frente a la fachada renacentista del Palacio Santa Cruz, se produce el emotivo encuentro, en completa silencio, entre la Virgen y su hijo, donde se realiza un acto de oración y recogimiento.

  1. Procesiones Martes Santo Valladolid

Procesiones Martes Santo Valladolid

A las 22:30 horas parte del monasterio de la iglesia de las esclavas del Corazón de Jesús la procesión denominada Peregrinación de la Promesa, que lleva el paso 'Jesús atado a la columna', una de las destacadas obras de Gregorio Fernández. Este recorrido atraviesa plazas y calles emblemáticas, como plaza del Salvador, calle Castelar, Regalado, Catedral y plaza de la Libertad, entre otras, hasta llegar a la iglesia de la Vera Cruz, donde se deposita temporalmente la imagen.

Más tarde, la procesión continúa su camino pasando por Platería, la plaza del Ochavo, Vicente Moliner, plaza de Fuente Dorado, y otras calles importantes hasta la Basílica de la Gran Promesa, lugar donde se realiza la renovación de este compromiso religioso. Finalmente, el desfile vuelve a la iglesia penitencial de la Santa Vera Cruz, donde se deja definitivamente el paso 'El Señor Atado a la Columna'.

Esta escultura es una de las piezas más emblemáticas de Gregorio Fernández, que destaca por el realismo del desnudo de Cristo, cubierto sólo con un paño de pureza blanco que ondea al viento. Los nazarenos que acompañan a esta imagen se reconocen por su vestimenta: túnica y capa blancas, con capirote y cíngulo azul celeste, complementada con guantes y calcetas blancas y zapatos negros con hebilla.

La Hermandad Penitencial de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna fue fundada en 1930, cuando Remigio Gandásegui, prelado de Valladolid, confió a los congregantes de san Estanislao de Kostka y San Luis Gonzaga la responsabilidad de sacar a la calle los pasos de 'Flagelación del Señor', 'El Señor Atado a la Columna' y 'Camino del Calvario'.

En sus primeras décadas, esta hermandad desfilaba con insignias propias de la Congregación Mariana, adoptando el hábito actual en 1942. Tras la extinción de dichas congregaciones, la hermandad estuvo al borde de desaparecer, aunque logró mantenerse gracias a su traslado a la Real Iglesia de San Miguel y San Julián, asegurando la continuidad de esta tradición penitencial.