lunes 16/5/22

El emotivo abrazo entre Florentino Pérez y Ancelotti tras el pase a la final: "Gracias por traerme aquí, presi"

El presidente del Real Madrid bajó al vestuario para felicitar a sus jugadores por el buen trabajo donde protagonizó el bonito momento con el entrenador italiano

<p> El abrazo entre Ancelotti y Florentino Pérez </p>
<p> El abrazo entre Ancelotti y Florentino Pérez </p>

El Real Madrid volvió a hacer la épica dentro de su templo, ante el público del Bernabéu, en un partido más difícil todavía, pues remontaron la eliminatoria en 5 minutos. Tras la clasificación, los jugadores hicieron de los vestuarios toda una fiesta, con música, bailes y mucha felicidad. Una fiesta a la que acudió el presidente de la entidad, Florentino Pérez, que bajó para felicitar a los suyos protagonizando uno de los momentos emotivos.

Florentino y Ancelotti se fundieron en un emotivo abrazo, una preciosa imagen, donde el técnico italiano le dice al presidente: "Gracias por traerme aquí, presi". Y es que, cuando el banquillo del Real Madrid estaba vacío y parecía que ninguno de los entrenadores sonados para el club estaban disponibles, fue Carlo Ancelotti el que apareció para ofrecerse voluntario a volver al banquillo donde consiguió la décima. 

El técnico italiano siempre ha dejado relucir su amor incondicional por el club merengue, amor que demostró cuando no dudó ni un instante de volver al que fue su casa. La emoción de Carletto era tanta que no pudo explicar con palabras lo que se dio en el campo en gran parte de su rueda de prensa, aludiendo a la magia y casta de este club para las noches de Champions, hasta que entró en razón y destacó las actuaciones individuales de sus jugadores, sobre todo, de los menos habituales.

El técnico italiano dejó como entrever al presidente blanco, que tras su nuevo recorrido en el Madrid, cuando ya este club no lo precise más quizás sea momento de su retirada de los banquillos. Tras esa frase, ambos continuaron charlando unos instantes, para luego, Florentino Pérez felicitar a sus jugadores dándoles la mano o con un abrazo, con una sola consigna, traer a casa nuevamente la orejona el día 28 de mayo.