LaLiga insiste: la piratería no es libertad, es un negocio criminal

LaLiga reiteró este domingo que la piratería no es "libertad de expresión", sino "una estructura criminal que roba valor, debilita sectores estratégicos y expone al usuario a riesgos reales", y por eso reclama a los países un esfuerzo global para plantarle cara

LaLiga volvió a poner el foco este domingo en la lucha contra la piratería digital y dejó claro que no la considera un debate de derechos, sino un problema de delito y seguridad. En su mensaje, la patronal insistió en que el impacto va mucho más allá del fútbol, porque afecta a sectores enteros y también al usuario final.

La organización sostuvo que la piratería no encaja en el marco de la libertad de expresión y la describió como un entramado que mueve dinero, reduce valor y genera riesgos reales. En ese contexto, reclamó un esfuerzo conjunto entre países para frenar el fenómeno.

Como base de su argumentario, LaLiga se apoyó en un artículo publicado en LinkedIn por Tom Leighton, CEO de la empresa de contenido en nube y seguridad Akamai, y lo utilizó para reforzar la idea de que existen medios técnicos y legales para actuar con rapidez.

  1. LaLiga refuerza su mensaje contra la piratería
  2. Akamai como referencia y choque con Cloudflare
  3. Respuesta global y avisos sobre ciberseguridad

LaLiga refuerza su mensaje contra la piratería

En su comunicado de este domingo, LaLiga reiteró que la piratería no es "libertad de expresión", sino "una estructura criminal que roba valor, debilita sectores estratégicos y expone al usuario a riesgos reales". Con esa premisa, pidió a los países más coordinación y un impulso común para frenar un problema que considera global.

La patronal vinculó su postura al análisis compartido por Tom Leighton en LinkedIn y cargó contra el "modelo ilegal" de la ciberpiratería. En esa línea, subrayó: "La piratería digital no tiene nada que ver con la libertad de expresión. Tiene que ver con el dinero. Y con un modelo ilegal que debilita industrias, frena inversión y pone en riesgo miles de empleos".

Además, LaLiga insistió en que no se trata de un daño abstracto, sino de un esquema con consecuencias directas sobre el valor, el empleo y la seguridad. Por eso volvió a remarcar que la piratería funciona como "una estructura criminal que roba valor, debilita sectores estratégicos y expone al usuario a riesgos reales".

En el mismo orden de ideas, la organización añadió que lleva tiempo señalando a intermediarios tecnológicos que, a su juicio, facilitan la piratería sin asumir responsabilidades. También advirtió de que, según su versión, existen casos en los que se ignoran resoluciones judiciales y se usan discursos públicos para desviar el foco del debate.

Akamai como referencia y choque con Cloudflare

LaLiga destacó otro punto del artículo: la existencia de "tecnologías eficaces para frenar la piratería sin afectar al rendimiento". En ese apartado, defendió que la distancia entre frenar o no frenar el problema está en la aplicación real de esas herramientas, más que en su disponibilidad.

Con ese argumento, valoró que empresas como Akamai adopten una postura firme. Según el mensaje de la patronal, la diferencia se ve en la voluntad de actuar y en mantener una política consistente frente a un fenómeno que define como criminal.

En paralelo, LaLiga introdujo una comparación directa con otra compañía del sector. "Mientras el CEO de Cloudflare se escuda públicamente en una supuesta "libertad de internet" para justificar su inacción, su plataforma facilita la piratería global. Akamai, por su parte, compite en el mismo sector, ofreciendo servicios similares, pero desde una posición de liderazgo consolidado y con mayor escala, y su actuación demuestra que es posible crecer cumpliendo con la ley y defendiendo un ecosistema digital más seguro y sostenible", apuntó.

Ese contraste sirvió para reforzar su mensaje principal: combatir la piratería no tendría por qué implicar daños colaterales sobre el rendimiento de los servicios, y sí podría impulsar un entorno digital más seguro. LaLiga lo presentó como una cuestión de responsabilidad tecnológica y de cumplimiento de la ley.

Respuesta global y avisos sobre ciberseguridad

LaLiga también enumeró las ideas que considera centrales del artículo compartido por Leighton. "La piratería es un negocio criminal a gran escala, combatirla nada tiene que ver con restringir derechos", afirmó. Y añadió otro aviso: "Hay plataformas que la permiten y justifican -y están cooperando activamente con un delito, aunque intenten justificarlo con discursos vacíos-", resaltó.

Dentro de esa misma secuencia, reclamó una estrategia coordinada entre gobiernos, actores tecnológicos y titulares de derechos. "La respuesta debe ser global, legal y coordinada, con colaboración entre gobiernos, actores tecnológicos y titulares de derechos. Proteger la propiedad intelectual también es proteger al usuario. No actuar tiene consecuencias: pérdida de valor, empleo y sostenibilidad", expresó.

La entidad remató su posición separando el debate de cualquier idea de censura. "Combatir la piratería no es censurar internet ni limitar derechos. Es defender la legalidad, proteger industrias, empleos y a los usuarios", finalizó.

El presidente de LaLiga, Javier Tebas, insistió después en la urgencia de reaccionar, sobre todo en el caso de los eventos en directo. "La piratería no es libertad de expresión: es un negocio criminal. Y en los deportes en directo hay una regla simple: si lleva horas, ya has perdido", recalcó.

Tebas también se apoyó en lo que definió como "dos verdades incómodas" señaladas por Leighton. "La piratería también es un problema de ciberseguridad (malware, fraude, credenciales robadas). La tecnología existe para actuar rápidamente sin sacrificar el rendimiento ni el debido proceso", dijo.

Por último, centró el debate en el diseño de la infraestructura tecnológica y en el efecto disuasorio frente al delito. "El verdadero debate no es 'bloquear o no'. Es: ¿Está diseñando su infraestructura para disuadir el crimen o para hacer la vista gorda?", concluyó