El Real Madrid sufre las consecuencias de la falta de intensidad en lunes
Después de encadenar ocho victorias consecutivas y recuperar el liderazgo, el Real Madrid encajó dos derrotas seguidas ante equipos que, en teoría, están luchando por no descender. La segunda caída se produjo en un día poco habitual para el conjunto blanco, un lunes, que parecía pesar en su rendimiento, recordando aquel bajón que sufrió tras ganar el Clásico.
Ni fútbol fluido ni ideas claras en el juego, sin la chispa de Vinícius Jr. ni el aporte ofensivo de Gonzalo García, que intentaba hacer olvidar a Kylian Mbappé. Los dirigidos por Álvaro Arbeloa no pudieron superar al Getafe, que castigó con un golazo de Martín Satriano tras aprovechar un mal partido blanco, llevándose tres puntos valiosos en su esfuerzo por alejarse de las zonas complicadas, logrando su primera victoria en el estadio de Concha Espina en 18 años.
Con Thiago Pitarch como novedad en el once, un jugador más activo que espectacular, el Real Madrid firmó una primera mitad para olvidar, empezando con buenas intenciones, pero sin el fútbol necesario, embarrado en pases horizontales y confiado en que Vinícius Jr. pudiera sortear a los continuos defensas rivales.
El Getafe y su esfuerzo
El Getafe suele ser un rival complicado y resistente. Si el equipo blanco no consigue imponerse, estos crecen en confianza, impulsados por el carácter competitivo de José Bordalás y la solidez defensiva que caracteriza a su equipo. También destacan por la calidad de dos de sus principales futbolistas: Luis Milla y Mauro Arambarri, claves en el equilibrio azulón.
Un error notable de Boselli pudo cambiar el partido cuando se enredó con el balón, permitiendo que Vinícius Jr. quedase solo frente a David Soria. Aunque el brasileño rozó el gol, el portero del Getafe respondió con una parada sensacional que mantuvo al equipo visitante con vida y pirueteando la efervescencia inicial del '7' madridista.
Momentos de juego clave
Después de esa oportunidad, el Real Madrid perdió impulso ofensivo, limitándose a intentos aislados: un disparo potente de Güler tras una ruleta, bien detenido por Soria, o un balón cruzado venenoso de Fede Valverde que no encontró rematador. Gonzalo García, por su parte, no logró superar a los tres centrales visitantes, mostrando una actuación por debajo de lo esperado.
Tras el descanso, el Getafe fue ganando terreno, llevando el encuentro a un tramo final repleto de interrupciones y discusión. Un altercado entre Rüdiger y Rico pudo haber perjudicado al alemán, aunque finalmente no recibió sanción. El momento más determinante fue el golazo de volea espectacular de Martín Satriano, que terminó por hundir a la grada local, particularmente decepcionada con un Trent Alexander-Arnold poco acertado ese día.
Segundo tiempo y cambios
La afición protestó con pitos al equipo mientras se dirigía al vestuario, demandando una reacción en la segunda mitad. Arbeloa no modificó el once inicialmente, pero pronto introdujo a Rodrygo, Carvajal y Huijsen. Sin embargo, solo Rodrygo parecía capaz de aportar algo distinto en ataque, tomando el relevo de Thiago como el único que había intentado disparar entre los tres palos.
El Real Madrid intentó imprimir mayor intensidad en los minutos finales, pero el Getafe contrarrestó sin grandes problemas, confiando en que la desesperación local terminaría por abrir espacios. Las opciones más claras para los blancos fueron un cabezazo de Rüdiger que se estrelló cerca del palo y un remate similar de Rodrygo tras un buen centro de Mastantuono, aunque ambos resultaron insuficientes antes de que el tiempo se agotase.
Finalmente, un disparo del mismo Mastantuono, seguido de su expulsión directa por protestar al árbitro, y una parada de Soria evitaron una última oportunidad para arañar algún punto. El ambiente terminó con una sonora pitada acompañada de gritos de "Florentino, dimisión", reflejando la preocupación y el malestar de la afición ante lo que está por venir para el Real Madrid.