Suben los precios del diésel un 11,6% y la gasolina un 6,7% por Irán
- Subida de precios en carburantes
- Razones del aumento del diésel
- Coste actual de llenar el depósito
- Precios en gasolineras y factores que influyen
- Comparación con la media europea
Subida de precios en carburantes
Durante el mes de marzo, el incremento del precio de los carburantes en España continúa siendo notable. El aumento del diésel supera el 24%, mientras que el de la gasolina se acerca al 15%, sumando ya varias semanas consecutivas de subidas. Esta tendencia responde en gran medida al conflicto en Oriente Próximo, que afecta directamente a la cotización del petróleo debido al bloqueo en el estrecho de Ormuz.
En la última semana, el diésel ha experimentado un repunte del 11,6%, alcanzando un precio medio por litro de 1,836 euros, cifra no vista desde finales de noviembre de 2022. La gasolina, por su parte, ha subido un 6,7%, situándose en 1,708 euros por litro, el nivel más alto desde principios de octubre del año pasado.
Este incremento semanal, aunque inferior al registrado hace siete días, mantiene la tendencia alcista de ambas carburantes, alcanzando ya ocho semanas de incrementos consecutivos. Además, la diferencia de precio entre diésel y gasolina se ha ampliado a casi 13 céntimos, reflejando una situación que no se observaba desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Razones del aumento del diésel
La subida más acusada del diésel frente a la gasolina está vinculada a la alta dependencia europea de las importaciones de gasóleo, ya que el continente presenta un déficit significativo. Gran parte de este combustible proviene de Oriente Próximo, región actualmente afectada por el conflicto, lo que eleva su cotización en los mercados internacionales.
Este encarecimiento ha neutralizado la ventaja fiscal que el diésel mantiene en España, como consecuencia de la escasez y del alza del precio internacional. Desde el inicio del conflicto en Irán, el promedio del litro de diésel ha subido un 27,4% en marzo, frente a un aumento del 14,9% para la gasolina.
Coste actual de llenar el depósito
El impacto de estos incrementos se refleja en el coste para los consumidores. Llenar un depósito promedio de 55 litros de diésel cuesta actualmente 100,98 euros, 21,18 euros más que hace un año, cuando el precio rondaba los 79,8 euros.
En el caso de los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio de igual capacidad supone un gasto de aproximadamente 93,94 euros, lo que representa un aumento de 10,5 euros respecto a hace un año, cuando el coste superaba ligeramente los 83,43 euros.
A pesar de estas alzas, tanto el diésel como la gasolina continúan por debajo de los máximos alcanzados en verano de 2022, donde llegaron a situarse en torno a 2,1 euros por litro para el gasóleo y 2,141 euros para la gasolina.
Precios en gasolineras y factores que influyen
Actualmente, algunas estaciones de servicio en España ya muestran precios por encima de los dos euros por litro para ambos tipos de carburantes. Los datos se corresponden con el comportamiento del mercado hacia mediados de marzo, según la información del Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
El precio final de los combustibles depende de diversos factores, incluidos la cotización específica del carburante, la evolución del barril de petróleo, los impuestos, los costos de materias primas y logística, además de los márgenes de beneficio. La fluctuación del crudo no siempre se refleja de inmediato en los surtidores, generando un desfase temporal que puede hacer que las subidas continúen en las próximas semanas.
Comparación con la media europea
En comparación con otros países de Europa, España mantiene precios de carburantes por debajo de la media comunitaria. El litro de gasolina sin plomo 95 cuesta en España menos que la media de la Unión Europea, que se sitúa en 1,837 euros, y también por debajo del promedio de la eurozona, con 1,893 euros por litro.
El diésel en España también presenta un coste menor al promedio europeo, donde la media de la UE se ubica en 1,949 euros y en la zona euro, en 1,982 euros por litro. Esta diferencia pone de relieve una cierta ventaja relativa para los consumidores españoles, pese a la tendencia al alza que se mantiene en el mercado interno.