Aumentan un 37% los accidentes laborales en trabajadores fijos discontinuos
El panorama de los accidentes laborales ha cambiado significativamente en los últimos años, especialmente tras la implantación de la reforma laboral. Se observa cómo la incidencia de siniestros con baja en jornada laboral ha evolucionado notablemente, con un descenso relevante en los contratos temporales y un ligero aumento en los indefinidos.
Este movimiento refleja un traspaso de accidentes desde los contratos temporales hacia los indefinidos, una tendencia que se ha acentuado en los trabajadores fijos discontinuos. El incremento en esta última modalidad es importante, mientras que para los contratos temporales la tendencia es a la baja, mostrando un escenario que refleja la influencia directa de la reforma laboral en la salud laboral del país.
- Evolución de los accidentes laborales
- Impacto de la reforma laboral en la temporalidad
- Factores que explican la reducción de los accidentes
Evolución de los accidentes laborales
Desde 2019 hasta 2025, los accidentes con baja en jornada entre los trabajadores fijos discontinuos han aumentado un 37%. Entre 2022 y 2025, justo tras la puesta en marcha de la reforma laboral, la subida fue del 17,5%. Esto refleja que la incidencia de accidentes pasó de los temporales hacia los contratos indefinidos, especialmente en esta categoría.
En términos generales, en 2025 se reportaron 5.412 incidentes por cada 100.000 trabajadores fijos discontinuos, creciendo desde los 3.959 registrados en 2019. Por otro lado, la tasa en trabajadores indefinidos fue de 2.941 en 2025, mientras que en temporales bajó a 3.661 siniestros, mostrando una caída del 22% respecto a 2019. Por su parte, los indefinidos aumentaron sólo un 2%, explicado principalmente por los fijos discontinuos, dado que en los indefinidos a tiempo completo la incidencia se mantuvo estable y disminuyó un 12% en los de tiempo parcial.
Impacto de la reforma laboral en la temporalidad
La reforma laboral ha tenido como uno de sus efectos más visibles la reducción significativa de la temporalidad. En 2019, un 26% de los asalariados estaban bajo contratos temporales, cifra que descendió al 21% en 2022 y alcanzó un mínimo del 15% en 2025. Esto supone una bajada de 11 puntos porcentuales en poco tiempo.
Esta caída en la temporalidad contribuye directamente a la reducción de los índices de accidentes laborales con baja en jornada, ya que la precariedad vinculada a los contratos temporales tiene un impacto notable en la siniestralidad. En paralelo, ha disminuido también la rotación de los contratos: de más de 22,5 millones firmados en 2019, se pasó a 15,6 millones en 2025.
Factores que explican la reducción de los accidentes
El menor número de contratos demandados, a pesar del aumento de 2,3 millones en la población asalariada, indica un avance hacia la estabilidad laboral. En 2019 se firmaban 1,4 contratos por trabajador al año, mientras que en 2025 ese ratio bajó a 0,8, reflejando una menor rotación.
Esta mejoría en la calidad del empleo, con más contratos fijos y menos cambios constantes, es clave para entender la reducción en accidentes laborales registrada en España. Además, el crecimiento del empleo se concentra en sectores donde la tasa de siniestralidad es menor, lo que contribuye favorablemente a las cifras.