Hacienda recaudará casi 300 millones más en marzo por la subida de carburantes
El Ministerio de Hacienda está a punto de registrar un aumento significativo en sus ingresos este mes de marzo gracias a una consecuencia directa del alza en los precios energéticos, provocada por la tensión en Oriente Próximo. El incremento en los impuestos sobre carburantes, electricidad y gas se traduce en una especie de “paga extra” para las arcas públicas. Sin embargo, el Ejecutivo aún no ha puesto en marcha un plan definido para frenar el impacto económico que esta subida está causando en hogares, compañías y autónomos.
La recuperación de algunos impuestos que se recortaron tras la crisis generada por la guerra en Ucrania ya había inyectado más de 2.100 millones de euros al Estado hasta febrero. Ahora, la escalada de precios vinculada al conflicto en Irán añade una nueva presión sobre los mercados de energía, que se refleja directamente en la recaudación.
En el mercado de combustibles, el precio del barril de petróleo Brent alcanzó esta semana un pico cercano a los 120 dólares, aunque después retrocedió un 11% hasta situarse justo por debajo de los 88 dólares el martes. Pese a esta volatilidad, el crudo ha subido más del 40% desde finales de 2025. Esto ha provocado un aumento del gasóleo de 40 céntimos, que ya cuesta 1,86 euros por litro, y de la gasolina en 20 céntimos, hasta 1,70 euros.
Si se toma como referencia el consumo de marzo de 2025, que superó los 3.733 millones de litros, y se aplica el reciente incremento en precios, Hacienda se beneficia claramente. Con el IVA al 21%, cada litro de gasóleo genera 39 céntimos para las arcas públicas, 8,4 céntimos más que antes del conflicto. En el caso de la gasolina, la aportación es de 36 céntimos por litro, 4,2 céntimos más que antes. Esto se traduce en una recaudación mensual superior a 284 millones, con aproximadamente 255 millones del gasóleo y 29 millones de la gasolina. A esta cantidad hay que sumar el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos (IEH), que aporta en torno a 700 millones al mes.
Pero la factura fiscal no proviene solo del combustible. La electricidad también pesa en las cuentas públicas. El precio medio en el mercado mayorista marcó ayer un récord al subir cerca de un 15%, alcanzando los 136,86 euros/MWh. Esta cifra supone un alza del 390% respecto a los 28,43 euros registrados la semana pasada y un incremento del 2.800% comparado con los 4,69 euros del 10 de febrero. En términos anuales, la subida llega al 47,2%.
En cuanto al gas natural, el precio de referencia europeo en el mercado TTF de Países Bajos descendió por debajo de los 50 euros/MWh, tras un aumento cercano al 70% desde el 28 de febrero. Esta tendencia al alza responde al temor a posibles interrupciones en el suministro, acentuadas por el bloqueo en el estrecho de Ormuz tras el conflicto. En conjunto, estas tres facturas energéticas podrían generar para el Estado ingresos fiscales superiores a 300 millones solo en marzo.
Medidas del Ejecutivo frente a la subida energética
Desde Moncloa, fuentes oficiales indicaron a LA RAZÓN que están diseñando una estrategia con dos focos: uno de carácter inmediato para proteger a las familias, trabajadores y empresas que sufren el alza, y otro a largo plazo para acelerar la transición ecológica y reforzar la independencia energética. Sin embargo, aún no se han dado detalles concretos sobre las iniciativas fiscales, replicando la misma cautela mostrada tras el conflicto en Ucrania. Por ahora, solo se afirma que “seguimos monitorizando y evaluando” la evolución de los precios.
En contraste, el Partido Popular ha presentado un paquete fiscal para mitigar las consecuencias económicas. Entre las propuestas sobresalen la reducción del IVA de la energía al 10%, la bajada del IRPF y la supresión del impuesto sobre la generación eléctrica.