Víctimas de terrorismo y docentes exigen incluir la memoria en las aulas: "La violencia nunca es la solución"
El proyecto educativo 'Memoria y Prevención del Terrorismo' fue destacado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en el marco del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo. Este acto reunió a víctimas, docentes y estudiantes quienes resaltaron la importancia de llevar la memoria histórica a las aulas para transmitir que la violencia nunca representa una solución.
El evento, celebrado en la Fundación Giner de los Ríos, permitió a distintas víctimas del 11-M y de atentados perpetrados por ETA expresar el impacto que sus testimonios generan en los centros educativos. Este programa, iniciado en 2018, se orienta a sensibilizar a los jóvenes sobre las consecuencias devastadoras del terrorismo y la violencia.
Las voces de los participantes destacaron la importancia de la esperanza y la prevención de la radicalización, haciendo énfasis en el rol que juegan tanto las familias como la educación. Marlaska subrayó que la violencia no debe considerarse nunca como una solución y reconoció la fortaleza y dignidad mostradas por las víctimas, cuyo legado contribuye a fortalecer una sociedad democrática y pacífica.
Proyecto educativo Memoria y Prevención del Terrorismo
El ministro Marlaska resaltó el carácter pionero del programa 'Memoria y Prevención del Terrorismo' como herramienta fundamental para combatir la radicalización violenta y contrarrestar las narrativas extremistas. Agradeció el compromiso de las víctimas que colaboran al compartir sus experiencias dolorosas con las nuevas generaciones.
Asimismo, señaló que las políticas de memoria no solo buscan hacer justicia y honrar la dignidad de las víctimas, sino que también funcionan como un recordatorio necesario para evitar la repetición de tragedias similares en el futuro.
El valor de los testimonios en la prevención
Durante el acto conmemorativo, se destacó la importancia de las asociaciones y fundaciones de víctimas como piezas claves en el trabajo de memoria y prevención. Marlaska enfatizó que la sociedad española ha comprendido que perder la memoria es perder el futuro.
De este modo, se reconoce el deber ético, político y moral de garantizar verdad, justicia, reparación y el derecho a que no se repitan los actos terroristas, consolidando un compromiso colectivo para la convivencia pacífica.