DGT advierte sobre un hábito al volante que disminuye la reacción del conductor
Conducir con una sola mano es una práctica que sigue ganando adeptos en la carretera, pero sus riesgos son bien conocidos y la Dirección General de Tráfico (DGT) acaba de lanzar una campaña para concienciar sobre las consecuencias de este hábito peligroso. Esta conducta, común entre muchos conductores, limita la habilidad de reacción ante imprevistos y puede desencadenar accidentes graves.
La DGT insiste en que este comportamiento no solo pone en juego la seguridad del propio conductor, sino también la de todos los usuarios de la vía. A través de sus redes sociales, recuerda que sujetar el volante con una sola mano representa un grave error al volante que puede terminar con multas de hasta 200 euros. Además, la vigilancia por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no cesa para erradicar este tipo de infracciones.
La finalidad principal es bajar al mínimo posible el número de accidentes mortales. Por eso, esta campaña busca frenar la creciente costumbre de manejar el vehículo con un solo brazo, una maniobra calificada por la DGT como imprudente, que reduce la capacidad de respuesta y aumenta la probabilidad de colisiones en cadena.
Multas por conducir con una sola mano
La DGT ha vuelto a denunciar un hábito que sigue presente en muchos conductores a pesar de su peligrosidad. Agarrar el volante solo con una mano limita sensiblemente la capacidad de maniobra en caso de necesidad urgente, algo que este organismo de seguridad vial ha reiterado en su cuenta oficial de X con esta advertencia: «reduce la capacidad de reacción en situaciones inesperadas».
Aunque en ocasiones este gesto se da sin plena conciencia, es importante saber que puede suponer una infracción grave. Es frecuente ver a conductores apoyando el codo en la ventanilla o dejando reposar una mano sobre la palanca de cambios, acciones que comprometen el control del vehículo. Según datos de la DGT de 2018, casi un 65 % de transportistas adoptaba esta mala práctica.
Este comportamiento no solo disminuye el dominio del coche y la respuesta ante imprevistos; también implica sanciones económicas. El artículo 18 del Reglamento General de Circulación establece que «el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía». No cumplir con esto puede acarrear multas de hasta 200 euros, aunque no conlleva retirada de puntos.
La posición correcta al volante
Para asegurar un mejor control del automóvil, la DGT recomienda colocar las manos en la posición 10:10 del reloj, una costumbre tradicional y efectiva para una conducción segura. Esta postura mantiene estable el manejo del volante y ayuda a reaccionar con rapidez ante cualquier situación inesperada.
No obstante, vehículos y sistemas de seguridad han evolucionado, por lo que algunos expertos sugieren que adoptar la posición 9:15 puede ser más ergonómica y segura. Esta opción reduce el riesgo de lesiones causadas por el despliegue del airbag, que en la posición clásica puede impactar más fuertemente contra los brazos del conductor.