Garamendi advierte que "no es momento de chulear a EEUU" ni de aislar a España de Europa

El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi
El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi
  1. Alineación con EE.UU. y Europa
  2. Retos en absentismo laboral
  3. Situación macro y desigualdad económica
  4. Gestión pública y diálogo social

Alineación con EE.UU. y Europa

En un encuentro celebrado en Bilbao por el grupo vasco del Club de Roma, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, expresó su preocupación sobre la relación entre España, Estados Unidos y Europa en el contexto actual. Señaló que no es momento para confrontar con Estados Unidos y manifestó que España enfrenta dificultades al no alinearse plenamente con sus socios europeos, mostrando una tendencia a actuar de manera independiente.

Garamendi destacó que el multilateralismo se ha debilitado, en parte por la política externa bajo la Administración de Donald Trump, y subrayó que, aunque el liderazgo estadounidense parece volcado hacia su interior, Estados Unidos sigue siendo un aliado clave y uno de los principales destinos de las inversiones españolas, con más de 80.000 millones de euros invertidos. Añadió que, a pesar de disensiones políticas, la cooperación bilateral sigue siendo esencial.

Sobre la situación energética, remarcó la dependencia de España en Estados Unidos para el suministro de petróleo y gas, representando el 20% y casi el 40%, respectivamente. Advirtió sobre los riesgos presentes en el contexto de conflictos internacionales y cómo estos afectan tanto los precios como el suministro. En este sentido, criticó la posible decisión gubernamental de cerrar la central nuclear de Almaraz y destacó la importancia de la tecnología estadounidense e israelí para Europa.

Retos en absentismo laboral

En la misma intervención, Garamendi puso de relieve un problema significativo en el ámbito laboral: el absentismo. Apuntó que, de una fuerza laboral privada que suma 18 millones de personas, diariamente faltan más de 1,6 millones. Resulta llamativo que el 50% de estas bajas corresponde a trabajadores menores de 35 años y que las ausencias son más frecuentes los lunes y viernes.

El presidente de la patronal criticó la falta de voluntad de los sindicatos para abordar este tema y recalcó que existen múltiples mecanismos para mejorar esta situación. Aunque afirmó que no se busca enviar a nadie a trabajar estando enfermo, subrayó que hay un porcentaje de bajas que corresponden a absentismo fraudulento claramente identificable y que debe ser tratado.

Situación macro y desigualdad económica

En cuanto a la economía general, Garamendi reconoció que España ha experimentado un crecimiento superior a la media europea, pero refutó la idea de que la desigualdad sea causada por las empresas o por salarios bajos. Según su análisis, esta disparidad se origina fundamentalmente en la actuación del Estado, que concentra la mayor parte de los recursos y mantiene un fuerte espíritu recaudatorio.

Destacó que, a pesar de una recaudación fiscal superior a 50.000 millones de euros, el Estado incrementó su deuda en 80.000 millones. Se cuestionó la sostenibilidad del sistema de pensiones y el manejo de la deuda en un escenario de posible desaceleración económica. Además, señaló que los problemas se encuentran en la gestión pública y defendió la propiedad privada, criticando la culpa que se atribuye a los propietarios que tienen una segunda vivienda o la alquilan, cuando la verdadera causa es la falta de políticas adecuadas de inversión en vivienda.

Gestión pública y diálogo social

Garamendi también abordó temas de gestión pública y política laboral. Expresó su preocupación por la burocracia en Europa y la falta de un mercado único energético, financiero y digital, así como la necesidad de autonomía estratégica industrial en la Unión Europea. Mencionó que invertir requiere confianza en las empresas, seguridad jurídica, estabilidad regulatoria y claridad normativa.

Respecto al diálogo social, señaló que existen tensiones con el Ministerio de Trabajo, especialmente por el uso de Reales Decretos, que comparó con ordenanzas del régimen franquista. Llamó a que las normas se establezcan mediante consenso y criticó los atajos legales. Finalmente, hizo un llamamiento para recuperar una cultura de pactos y acordar soluciones dentro del marco parlamentario, rechazando la radicalización actual en las posiciones sociales.