Accidente de Adamuz: Renfe frena la compra de 30 trenes de alta velocidad
Renfe ha puesto en pausa la compra de nuevos trenes de alta velocidad que tenía previsto encargar este año. La decisión llega tras el accidente de Adamuz y responde a una necesidad inmediata: recuperar la normalidad del servicio y atender a las familias afectadas.
En momentos así, la prioridad operativa cambia. Mantener la información clara y el foco en la seguridad resulta clave para que usuarios y trabajadores puedan volver cuanto antes a un escenario estable.
Este paréntesis no se plantea como una renuncia a los planes de renovación, sino como una reordenación temporal de tareas dentro del operador público ferroviario.
- Prioridad tras el accidente de Adamuz
- Paralización temporal de la compra
- Restablecimiento del servicio y apoyo a familiares
- Búsqueda de alternativas para 350 km/h
- Visitas institucionales a fabricantes
- Opciones para ampliar y renovar flota
Prioridad tras el accidente de Adamuz
Renfe ha paralizado de forma temporal la compra de los nuevos trenes de alta velocidad que quería encargar este año, según han confirmado a Europa Press fuentes del operador público ferroviario.
La compañía señala que, en este momento, el esfuerzo se centra en restablecer el servicio y en la atención a los familiares de las víctimas.
Aun así, no se interpreta como un cambio de rumbo. Se trata de una priorización, por lo que no se espera que el retraso se prolongue demasiado.
Búsqueda de alternativas para 350 km/h
El pasado mes de diciembre, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, visitó en China al fabricante Changchun Railway Vehicles, filial de CRRC, con capacidad para desarrollar trenes que alcanzan los 350 km/h.
CRRC ha iniciado una estrategia de internacionalización orientada a proyectos de renovación o expansión de sistemas ferroviarios. En ese contexto, el Gobierno exploraba alternativas para la renovación y la ampliación de la flota con fabricantes capaces de elevar la velocidad hasta los 350 km/h en España.
Este escenario exigiría nuevos trenes para que Renfe pueda responder a un posible aumento de la demanda. De ahí los viajes de Puente a la fábrica de Siemens en Alemania, a CRRC en China o a Hitachi en Italia, donde se construyen los trenes de alta velocidad que utiliza Iryo en España y que Renfe podría incorporar a su flota.