Ignacio Garriga (Vox) identifica una "nueva fase" en diálogo con portavoces del PP

Archivo - El secretario general de VOX y líder del partido en Catalunya, Ignacio Garriga, en una imagen de archivo.
Archivo - El secretario general de VOX y líder del partido en Catalunya, Ignacio Garriga, en una imagen de archivo.

El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, sostiene que no existe una crisis interna en su partido y anticipa que aquellos que critican la actual dirección podrían integrarse en el PP.

Desde Barcelona, Garriga anunció una "etapa renovada" en las conversaciones con el Partido Popular para formar gobiernos autonómicos en Extremadura, Aragón y Castilla-La Mancha, donde se han sumado sus portavoces nacionales sectoriales para tratar específicamente las medidas políticas a implementar.

En una entrevista con Europa Press, al ser consultado sobre el desarrollo de dichas negociaciones y su opinión sobre el papel del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en las mismas, Garriga solicitó que este deje de interferir y permita un diálogo más directo con los dirigentes regionales de los populares.

  1. Negociaciones y relación con el PP
  2. Crisis interna y críticas en Vox
  3. Posición internacional de Vox

Negociaciones y relación con el PP

Ignacio Garriga insistió en que el Partido Popular, especialmente Feijóo, debería cesar los obstáculos en las negociaciones y permitir que los líderes autonómicos del PP mantengan una comunicación fluida con Vox, mejor que la que se había registrado meses atrás.

Además, reprochó que Feijóo parezca más preocupado por la influencia del PP europeo en Bruselas sobre gobernar junto a Vox que por los intereses reales de los ciudadanos españoles. Según Garriga, los próximos gobiernos de coalición exigirán al PP ceder en ciertas políticas ideológicas que comparte con el PSOE.

Respecto a los tiempos para cerrar acuerdos, afirmó que Vox establecerá plazos vinculados sobre todo a contar con los presupuestos oportunamente. Aunque evitó señalar fechas exactas, manifestó que la negociación avanza y que Vox actúa con responsabilidad para evitar adelantar elecciones, concretamente en Extremadura, donde confía en alcanzar un acuerdo programático en abril.

Cuestionó también que Vox esté siendo señalado injustamente como el factor que bloquea los avances. Aseguró que cualquier afirmación en ese sentido es falsa y destacó que están asegurando las conversaciones para evitar retrocesos, recordando la salida de Vox de gobiernos tras discrepancias anteriores en materia migratoria.

Crisis interna y críticas en Vox

Ante las críticas internas provenientes de exdirigentes como Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega Smith, Garriga desmintió cualquier crisis dentro de Vox y afirmó que la desestabilización proviene fundamentalmente del PP, el PSOE, agentes económicos, sindicatos y medios alineados con esos partidos.

Sobre la posible incorporación de los críticos al PP, expresó que no le parecería sorprendente y que es algo plausible dentro del contexto político actual. Señaló que estos exdirigentes mantienen el mismo programa económico que defiende el partido, pero parecen más cómodos con las ideas de otros grupos políticos, sugiriendo una divergencia en visiones más que en liderazgo.

Garriga subrayó que Vox es un proyecto nacional caracterizado por la coherencia de mensajes entre todos sus portavoces, a diferencia del PP, donde advierte contradicciones entre Feijóo y algunos presidentes autonómicos como Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno. Esta unidad en Vox, a su juicio, molesta a sus opositores, que intentan desestabilizarlo sin éxito.

En relación con las recientes decisiones disciplinarias dentro del partido, Garriga defendió la rigurosidad en el cumplimiento de las normas, siendo iguales para cualquier miembro, desde el afiliado número 1 hasta el último en incorporarse. Expresó que es injusto y doloroso que antiguos responsables cuestionen ahora actos internos que ellos mismos apoyaron recientemente, y enfatizó que no se tolerarán calumnias ni injurias.

Posición internacional de Vox

En el plano internacional, Garriga afirmó que Vox continúa agradecido con quienes contribuyeron a derrocar al régimen del líder Ayatolá por la masacre a su pueblo y que su intención es contribuir a paliar las consecuencias del conflicto en Oriente Medio con prudencia.

Censuró al presidente Pedro Sánchez por utilizar la guerra como cortina para ocultar los efectos de sus propias políticas. Rechazó la idea de que exista un vínculo directo entre Estados Unidos y Vox, calificándola como un relato interesado para desestabilizar a su partido.

Sobre las tácticas políticas estadounidense basadas en amenazas, Garriga señaló que cada país tiene su estilo y dejó claro que Vox no actúa como portavoz de Estados Unidos ni de Donald Trump.