martes 28/9/21

Juan Carlos I afirmó ante Hacienda que parte del dinero investigado acabó en la cuenta de otros miembros de la Familia Real

 El Rey don Juan Carlos en una de sus últimas apariciones públicas - EUROPA PRESS - Archivo
El Rey don Juan Carlos en una de sus últimas apariciones públicas - EUROPA PRESS - Archivo

El rey Juan Carlos I afirmó ante Hacienda en 2019 que parte del dinero investigado por la Fiscalía del Tribunal Supremo por cuatro presuntos delitos de corrupción acabó en cuentas de otros miembros de la Familia Real, exactamente el monarca reconoció los hechos ante el fisco español cuando regularizó 678.393 euros y confirmó que el dinero que el empresario mexicano Allen Sanginés-Krauser había enviado a las cuentas en España uno de sus ayudantes de campo, eran en realidad suyo. 

Confirmó también que parte de esos fondos, remitidos a España en seis transferencias distintas entre 2017 y 2018, terminó en cuentas de otros miembros de la Familia Real, que dispusieron de él para sus gastos personales, pero ninguno de esos miembros fue el actual monarca, que incluso renunció a su herencia en 2020. 
En diciembre de 2019, la Fiscalía del Supremo había abierto ya las Diligencias Informativas 12/2019 para investigar la procedencia de los fondos, y el rey emérito actuó por adelantado. Por un lado, trató de solventar las cuentas con el fisco para evitar consecuencias penales por haber colocado el dinero en España de forma indebida en una época en la que ya no gozaba de inviolabilidad. Y por otro, disminuyó también el impacto para los miembros de su familia que disfrutaron finalmente de los fondos.  
En diciembre del año pasado, El Confidencial adelantó que Froilán y Victoria Federica, los nietos mayores de edad del rey emérito, se habrían gastado el dinero en grandes almacenes y en clases de piano, pero no sólo eso, la Infanta Elena también usó ese dinero para comprarle una yegua de competición a su hija. 

En febrero de 2021, tal y como desvela ahora El Mundo, la Fiscalía del Tribunal Supremoenvió una comisión rogatoria a Suiza para pedir información sobre las cuentas ocultas en el país de Juan Carlos de Borbón, bajo la sospecha de que el monarca podría haber cometido cuatro presuntos delitos: blanqueo de capitales, contra la Hacienda pública, cohecho y tráfico de influencias.

Después y según el escrito de la Fiscalía, “parte de las cantidades recibidas fueron transferidas a cuentas de la titularidad de miembros de la Familia Real o de personas vinculadas a ellos”. El escrito remarca que su sospecha no se centra únicamente en el dinero procedente de México, si no también en el que pudo salir de las cuentas de la Fundación Zagatca, que pagó hasta ocho millones de euros en vuelos del rey emérito.

 

 

 

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