miércoles. 10.08.2022

Multa de 720 euros a los que desearon la muerte a un niño por querer ser torero

<p> Cartel en una Plaza de Toros en homenaje a Adrián, el niño con cáncer que quería ser torero. Fuente: @grouchom4rx </p>
<p> Cartel en una Plaza de Toros en homenaje a Adrián, el niño con cáncer que quería ser torero. Fuente: @grouchom4rx </p>

La Audiencia provincial de Valencia ha condenado a las tres personas que desearon la muerte de un menor a través de Twitter con una multa de 720 euros y un pago de 3.000 euros al representante legal del menor por perjuicios y daños morales ocasionados. Los tuiteros escribían mensajes ofensivos al pequeño Adrián de tan solo ocho años que quería ser torero. El niño falleció en abril del año 2017 a consecuencia del cáncer que padecía.

Adrián Hinojosa era un niño de 8 años que padecía un Sarcoma de Ewing y soñaba con ser torero. El menor comenzó a recibir mensajes con amenazas de muerte por parte de los grupos antitaurinos que los padres tuvieron que denunciar ante la Guardia Civil. El niño de solo ocho años de edad recibía mensajes de todo tipo, “Patético es que defendéis a un niño que prefiere matar a un animal, ojalá el Adrián mate a vuestra madre y se muera” escribía un tuitero. "¿Que qué opino? Yo no voy a ser políticamente correcta. Qué va. Que se muera, que se muera ya. Un niño enfermo que quiere curarse para matar herbívoros inocentes y sanos que también quieren vivir. Anda yaaaa. Adrián, vas a morir" añadía otro.

El caso se dio a conocer cuando en la Plaza de Toros de Valencia, la Fundación Oncohematología Infantil celebró un festival benéfico del que el pequeño salió a hombros como si fuera todo un torero profesional junto a Enrique Ponce, Vicente Barrera y El Soro. La corrida benéfica se celebró para recaudar fondos para los tratamientos del pequeño. Toreros famosos conocieron el caso y se solidarizaron con el niño y su familia. Finalmente Adrián falleció seis meses después a causa de su enfermedad.

En una primera vista se dictó sentencia absolutoria contra los tres procesados. El juez declaró que pese a que había expresiones "deleznables" y "repulsivas", no se apreciaba delito de incitación al odio, contra la integridad moral ni de injurias graves. Finalmente, la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia anuló la sentencia absolutoria y revocó la sentencia condenando a los tres acusados como autores criminalmente responsables de delito contra la integridad moral.