Castilla y León declara el nivel 1 del Inuncyl en todas las provincias y eleva al 2 el de Zamora
La Junta de Castilla y León mantiene activos los dispositivos de Protección Civil por el riesgo de inundaciones. Todas las provincias de la Comunidad continúan en situación 1 del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (Inuncyl), mientras se refuerza el control en puntos sensibles.
En este escenario, Zamora pasa a ser el territorio con mayor prioridad operativa. La provincia eleva la activación del Inuncyl a situación 2 con el fin de intensificar el seguimiento de ríos y embalses y mejorar la protección de la población.
El aumento de caudales en varios cursos fluviales y presas, junto con la previsión de lluvias y deshielos, sustenta este cambio de nivel, al poder provocar nuevas subidas en los cauces.
Activación de planes y niveles
De manera complementaria, también queda activado el Plan Territorial de Protección Civil de Castilla y León (Plancal) en nivel 2. El objetivo es reforzar la vigilancia, la coordinación y la capacidad de respuesta ante posibles afecciones tanto a la población como a infraestructuras críticas.
Con esta configuración, Zamora concentra el mayor nivel de seguimiento dentro del operativo autonómico, al combinarse el Inuncyl en situación 2 con el Plancal en nivel 2.
Coordinación operativa y vigilancia
A las 16.00 horas de este sábado se constituye el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI). Este órgano reúne a responsables de distintas administraciones y recursos con el fin de maximizar la coordinación, según ha señalado el Ejecutivo autonómico en un comunicado recogido por Europa Press.
La provincia de Zamora se consolida así como foco prioritario de vigilancia. Se intensifica el trabajo del Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil de la Junta, que desarrolla, en coordinación con otros organismos (AEMET, confederaciones hidrográficas, etc.), un seguimiento continuado de ríos, embalses, puntos críticos de inundación y carreteras con afecciones.
Además, se mantiene un contacto permanente con ayuntamientos y entidades locales, con el propósito de que cualquier incidencia pueda detectarse y gestionarse con inmediatez.
Desde el inicio del episodio, marcado por nevadas persistentes, fuertes rachas de viento y precipitaciones intensas, la Administración autonómica sostiene una vigilancia activa y preventiva en el conjunto de la Comunidad. Esta labor se coordina con las confederaciones hidrográficas del Duero, Miño-Sil y Tajo, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los servicios sanitarios, personal técnico de mantenimiento, agrupaciones de voluntarios de Protección Civil y entidades locales.
Medidas de seguimiento y balance
Entre las actuaciones de seguimiento resaltan la supervisión constante de ríos y embalses, con atención especial a los cauces del Duero, Esla y Tera en la provincia de Zamora.
También se incluye el control de carreteras y vías de comunicación afectadas por inundaciones y nevadas, así como el contacto continuado del Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil con las autoridades locales de los municipios impactados.
La movilización y adaptación permanente de los recursos de emergencia se mantiene, con un refuerzo específico en Zamora derivado del Inuncyl nivel 2 y el Plancal nivel 2, para asegurar una respuesta inmediata ante cualquier incidencia.
Hasta el momento, se han gestionado más de 1.100 incidencias vinculadas a nevadas, vientos, lluvias y avenidas, sin daños personales.
La coordinación entre los distintos recursos de Protección Civil ha contribuido a reducir el impacto sobre la población y a sostener la seguridad en los puntos considerados críticos.