Óscar López señala a España como el "epicentro" de la ética en la IA

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López.

España está tomando un papel protagonista en la ética de la inteligencia artificial (IA), según ha afirmado Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública. Además, señala que el país se está convirtiendo en un punto clave dentro de la revolución ética que rodea a la IA y, por extensión, a las redes sociales.

En una entrevista para 'La Vanguardia' recogida por Europa Press, López destacó la reciente celebración del Encuentro Internacional por los Derechos Digitales en la Llotja de Mar, Barcelona. Este evento reunió a expertos con una visión humanista y confiable, conscientes del importante conflicto geopolítico que las tecnologías actuales suponen en la vida cotidiana.

  1. La posición de Europa en la regulación de la IA
  2. Defensa e inteligencia artificial
  3. Responsabilidad y transparencia

La posición de Europa en la regulación de la IA

El ministro ha subrayado que el asunto de la IA tiene que ver con la soberanía y con quién decide las reglas del juego. Asegura que no pueden ser las grandes empresas tecnológicas quienes tengan el control total, ni dejar que la tecnología misma marque las normas. España, por su parte, ha impulsado diversas iniciativas como un observatorio de derechos digitales, una ley específica para la inteligencia artificial y una carta de derechos digitales.

Además, fuera del marco regulatorio, el país apuesta por desarrollar una fábrica de chips y semiconductores, así como por fortalecer empresas tecnológicas avanzadas. Todo ello forma parte de una estrategia amplia para abordar la cuestión con un enfoque integral.

Defensa e inteligencia artificial

En cuanto a la relación entre la defensa nacional y la inteligencia artificial, López afirmó que la seguridad depende directamente de la IA. Por ello, destacó que las democracias deben asegurar que las decisiones importantes no sean determinadas únicamente por sistemas tecnológicos.

“Estas cuestiones deben ser decididas de forma democrática y no quedarnos a merced de unas pocas oficinas en Palo Alto”, remarcó. También señaló que los gobiernos europeos todavía tienen un camino largo por recorrer en esta tarea.

Respecto a la desinformación, el ministro lamentó que el Brexit fue una mala noticia para la Unión Europea, impulsado por campañas basadas en bulos. Por eso, destacó la importancia de contar con herramientas para verificar y corregir la información, con el fin de evitar la influencia negativa de los algoritmos.

Responsabilidad y transparencia

Sobre la responsabilidad en el uso de la tecnología, López insistió en que los dueños de las redes sociales y las plataformas digitales deben rendir cuentas. El funcionamiento de sus algoritmos debe ser claro y estar bajo la supervisión de reguladores específicos.

El ministro señaló que, entre todas las tecnologías disruptivas que han surgido, ninguna ha tenido un impacto tan profundo como la inteligencia artificial. Además, advirtió que los líderes tecnológicos ponen en juego la soberanía de los países, algo que debe ser tenido muy en cuenta.

Para López, no es justificable que la única meta sea maximizar los beneficios económicos, incluso si esto implica riesgos en la seguridad financiera global, la salud mental de jóvenes o la venta de datos personales sin permiso.