Acupuntura para elefantes rescatados alivia dolor y daño nervioso en India
En India, la mayor organización dedicada al rescate de fauna salvaje acaba de dar un giro que está llamando la atención. La acupuntura ya forma parte de los cuidados de varios elefantes que arrastran dolor crónico, lesiones nerviosas y dificultades para moverse tras años de cautividad o trabajo extremo.
La apuesta no sustituye a la medicina veterinaria habitual. Se integra con ella. El equipo buscó formación específica en terapias alternativas y, al aplicarlas cuando los tratamientos convencionales no bastaban, se observaron mejores recuperaciones.
El punto de inflexión llegó en Mathura, en el Elephant Conservation and Care Centre. Allí se vio por primera vez el potencial de estas técnicas mientras se intentaba ayudar a Bani, una cría huérfana que quedó paralizada tras un accidente. Desde entonces, la acupuntura ha pasado de ser una idea a convertirse en una herramienta real dentro del trabajo diario.
Wildlife SOS, fundada hace 30 años, gestiona hoy 12 centros de rescate y rehabilitación por todo el país. En esa red también se integra el Elephant Hospital Campus, donde el aprendizaje se transformó en práctica clínica con resultados que la organización califica de “notables” en varios animales.
La búsqueda de opciones para Bani llevó a explorar desde masajes con aceites ayurvédicos hasta hidroterapia. Y terminó cruzando fronteras. El camino acabó conduciendo a Tailandia y a una disciplina con siglos de historia.
Allí se estableció contacto con el Dr. Porrakote Rungsri, especialista en acupuntura veterinaria en la Universidad de Chiang Mai, y con el Dr. Huisheng Xie, fundador de la Chi University of Traditional Chinese Medicine en Estados Unidos. Bajo su orientación, el equipo aprendió los principios básicos y cómo adaptarlos a elefantes con patologías complejas.
La acupuntura, con raíces que se remontan a 2.000 años, busca desbloquear el flujo de energía por los meridianos. El concepto puede parecer abstracto, pero su uso con agujas en puntos concretos se ha asociado a efectos prácticos: mejor circulación, menos dolor, apoyo a la función nerviosa y estímulo de la curación natural.
Cuando aparece una lesión, las células dañadas liberan sustancias como prostaglandinas, bradicinina y sustancia P. Esas señales activan nociceptores, que convierten el aviso químico en impulsos eléctricos. La señal viaja por fibras nerviosas, llega a la médula espinal y, después, neurotransmisores en el cerebro la interpretan. Por eso el dolor se vive como algo físico y también emocional.
«Muchos elefantes rescatados por Wildlife SOS tienen las vías del dolor sobreestimuladas por años de abuso, mala nutrición y lesiones sin tratar, lo que hace que el dolor crónico sea un gran reto de tratar», afirma la organización Natasha Ashok.
«Una vez que el equipo adquirió experiencia en los principios de la acupuntura, se empezó a aplicar en el Elephant Hospital Campus, con mejoras notables en varios elefantes».
Según indica la entidad, la técnica ha sido útil para aliviar el dolor, apoyar trastornos digestivos como cólicos y estreñimiento, y bajar la inflamación en elefantes bajo su cuidado. La clave está en el enfoque integrador: sumar cuando lo habitual no llega.
- Artritis y dolor persistente en Holly y Zara
- Cólicos, estreñimiento y otros trastornos en Raju, Taj y Vayu
Artritis y dolor persistente en Holly y Zara
La explotación deja huella. Muchos elefantes rescatados, sobre todo los usados en el negocio de la mendicidad, llegan con problemas graves en patas y articulaciones. La artrosis y la rigidez articular aparecen con frecuencia tras pasar años de pie sobre suelos duros o caminar durante largas distancias en superficies nada naturales.
En ese grupo están Holly y Zara. Ambas sufren artritis crónica y un dolor intenso en las patas traseras, hasta el punto de dificultar cada paso. Para reducir el malestar se recurrió a electroacupuntura y a punción seca, dentro del plan veterinario del centro.
En el caso de Holly, la situación venía agravada por una lesión en la rodilla (articulación de la babilla) tras una caída. Además de las técnicas anteriores, se aplicó el método conocido como «circle the dragon», colocando agujas en un patrón circular alrededor de la articulación.
Este patrón busca mejorar el flujo sanguíneo, reducir la inflamación y favorecer la curación en una zona castigada. En animales con dolor mantenido, cada pequeña mejora cuenta, y el objetivo es claro: más movilidad y menos sufrimiento.
Cólicos, estreñimiento y otros trastornos en Raju, Taj y Vayu
Los problemas digestivos también se cronifican. Raju y Taj, rescatados del cautiverio, arrastraban alteraciones intestinales de larga duración. Dietas pobres, rutinas de alimentación poco naturales y falta de movimiento pueden desencadenar cólicos y estreñimiento que persisten incluso después de iniciar la rehabilitación.
En concreto, Raju sufría cólicos recurrentes y Taj padecía estreñimiento con frecuencia. Para apoyar su recuperación, se colocaron agujas finas en puntos vinculados con la digestión durante unos 20 minutos, buscando estimular funciones corporales relacionadas con el tránsito intestinal.
El protocolo incluyó también moxibustión con artemisa quemada. La intención fue calentar vías de los meridianos cerca de la piel en puntos concretos. Ese enfoque integrador se planteó para impulsar la circulación y favorecer el movimiento intestinal y la salud del intestino.
En el mismo centro, otro caso amplió el uso de estas técnicas. El elefante Vayu llegó con edema ventral, una acumulación anormal de líquido bajo la piel, localizada en las regiones perineal y abdominal. Se trabajaron puntos a lo largo del vientre y el pecho con acupuntura con moxibustión para mejorar la circulación y contribuir a reducir el edema.
«La acupuntura se ha convertido en una terapia valiosa que funciona bien junto a la medicina veterinaria moderna de formas que antes se consideraban imposibles», escribió el grupo. «Su integración ha aportado mejoras significativas».
Hace un año, Wildlife SOS organizó un taller de acupuntura para elefantes en su centro de atención de Mathura con la idea de implicar a más personas. Y los ejemplos se acumulan: desde la mejora del movimiento de Bani tras la parálisis hasta el alivio en Holly, Zara, Raju, Taj y Vayu. El mensaje es directo: combinar enfoques holísticos de forma adecuada con tratamientos basados en la evidencia científica puede marcar la diferencia.