Hizbulá entra en la guerra de Irán y ataca a Israel desde el Líbano

Israel lanza un ataque en Líbano que deja al menos 31 fallecidos y 149 heridos, según reportes oficiales

En el marco del conflicto abierto entre Estados Unidos, Israel e Irán, la organización chií Hizbulá, aliada de Teherán, ha comenzado a participar activamente. Este grupo militante ha efectuado lanzamientos de misiles desde Líbano contra el norte de Israel, lo que provocó una contundente reacción por parte de las Fuerzas Armadas israelíes, quienes ejecutaron bombardeos sobre territorio libanés.

  1. Situación política y humanitaria en Líbano ante la escalada bélica

El ejército israelí informó que Hizbulá disparó múltiples cohetes y desplegó drones hacia el norte del país, aunque estos ataques no causaron víctimas. En represalia, Israel atacó con bombardeos el sur del Líbano y áreas de la capital, Beirut, además de ordenar la evacuación de 53 localidades situadas en la zona sur del país vecino.

Las incursiones israelíes han ocasionado al menos 31 fallecimientos y 149 heridos, según datos oficiales del Gobierno libanés. Hizbulá ha asumido la autoría de sus ataques, dirigidos especialmente al sur de Haifa, describiéndolos como una "venganza" por el asesinato del ayatolá Alí Jameneí, líder supremo de Irán. La milicia agregó que su acción constituye una "respuesta de legítima defensa".

Por su parte, las Fuerzas Armadas de Israel afirmaron estar "preparadas para este escenario dentro del marco de la operación Rugido del León", nombre con el que califican el ataque conjunto con EE.UU. contra Irán ocurrido el sábado, conocido en Estados Unidos como Operación Furia Épica.

Hizbulá es el primer grupo proxy o aliado iraní en Oriente Medio que se incorpora a la reacción contra los bombardeos combinados de EE.UU. e Israel en territorio iraní. Estas acciones militares han provocado la muerte del propio ayatolá Alí Jameneí y de altos mandos militares iraníes, dejando más de 200 víctimas mortales en total. En respuesta, Irán ha lanzado ataques contra Israel, que hasta la fecha ha sufrido nueve bajas mortales, y contra países de la región que acogen bases estadounidenses, incluyendo Arabia Saudita, Kuwait, Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos, donde se reportan tres muertes.

Situación política y humanitaria en Líbano ante la escalada bélica

Ante esta escalada de violencia, el primer ministro libanés Nawaf Salam calificó como "irresponsable" el ataque de Hizbulá ocurrido el lunes y aseguró que no permitirá que Líbano se vea envuelto en un nuevo conflicto, poco más de un año tras el fin de la última guerra.

En su cuenta de la red social X, Salam denunció que el lanzamiento de proyectiles representa "un acto irresponsable y sospechoso que pone en riesgo la seguridad y la protección del Líbano" y que da "pretextos a Israel para continuar con su agresión". Además, añadió que "no permitiremos que el país sea arrastrado a nuevas aventuras y tomaremos todas las medidas necesarias para capturar a los autores, y proteger a la gente libanesa".

En la madrugada del lunes se produjo un desplazamiento masivo de personas tanto en el sur del Líbano como en los suburbios meridionales de Beirut. La Agencia Nacional de Noticias del Líbano informó de un "gran éxodo" desde las áreas periféricas de la capital y la zona sur del país.

EFE constató que las carreteras que conducen hacia Beirut desde el sur permanecen saturadas por el elevado tráfico vehicular. Este panorama recuerda la oleada de desplazamientos ocurrida al inicio del conflicto abierto con Israel a finales de septiembre de 2024, cuando alrededor de 1,2 millones de personas abandonaron sus hogares en pocos días, especialmente en el suburbio beirutí Dahye, en el sur del Líbano y en el valle de la Bekaa al este.

Aquel éxodo, que se prolongó por más de dos meses, fue la mayor crisis de desplazados registrada en la historia del pequeño país mediterráneo, según las autoridades oficiales.