Recomiendan terapia cognitivo-conductual antes que pastillas para el insomnio

 Una mujer con insomnio
Una mujer con insomnio

El Consejo General de la Psicología ha dado a conocer la Guía práctica de Terapia Cognitivo-Conductual para el insomnio crónico, un documento que posiciona la intervención psicológica como tratamiento preferente para este trastorno, en contraposición al uso prolongado de medicamentos para dormir.

El insomnio es uno de los trastornos del sueño más comunes y puede afectar considerablemente la salud física, el bienestar mental y la capacidad para realizar actividades diarias. En España, este problema afecta al 14% de la población adulta y al 30% de los niños entre 6 meses y 5 años.

Esta guía, creada por la Alianza por el Sueño y desarrollada por un equipo multidisciplinar que incluye especialistas en Psicología, Medicina del Sueño, Psiquiatría y Atención Primaria, propone un cambio en el tratamiento del insomnio. Resalta la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) como un método eficaz para abordar los factores que perpetúan el problema, más allá del simple alivio de los síntomas.

  1. Terapia cognitivo-conductual para el insomnio
  2. Rol del psicólogo general sanitario

Terapia cognitivo-conductual para el insomnio

Adolfo Alcoba, psicólogo clínico y coautor de la guía, explicó que la TCC-I es una intervención estructurada, breve y basada en la evidencia, que ha probado ser segura y eficaz, mejorando la calidad del sueño y disminuyendo la necesidad del uso prolongado de fármacos.

La terapia suele aplicarse en un rango de cuatro a ocho sesiones, y requiere una participación activa por parte del paciente. Se combina el uso de técnicas conductuales, cognitivas y psicoeducativas, adaptadas a cada persona después de una evaluación clínica que analiza el patrón de sueño actual, los posibles desencadenantes del insomnio, las conductas relacionadas con el descanso y las creencias o preocupaciones sobre el sueño.

El diario de sueño es una herramienta fundamental dentro del tratamiento, pues permite registrar detalles como el tiempo que tarda en dormirse, los despertares nocturnos y la duración total del descanso, facilitando así el seguimiento del progreso.

Rol del psicólogo general sanitario

La guía también señala que la TCC-I puede aplicarse en diversos formatos, tanto individual como grupal, de forma presencial o en línea, incluyendo intervenciones digitales con diferentes niveles de acompañamiento profesional. Debido a la alta demanda en los sistemas sanitarios, se recomienda la atención escalonada, que inicia con estrategias menos intensas y avanza hacia métodos más complejos según la evolución del caso.

Este modelo es especialmente útil en Atención Primaria, donde el psicólogo general sanitario puede encargarse del tratamiento en colaboración con otros profesionales sanitarios. Alcoba enfatiza la importancia de este rol y la formación en medicina conductual del sueño para integrar de modo práctico este enfoque sin complejizar el proceso.

En el sistema sanitario español, la Atención Primaria actúa como primer punto de contacto, donde el médico de familia realiza la primera valoración. Posteriormente, dependiendo de las necesidades detectadas, se puede derivar al paciente a psicólogos generales sanitarios y profesionales de enfermería, quienes gestionan la intervención escalonada y el seguimiento adecuado.