Trucos de peluquero para evitar el encrespamiento a pesar del temporal
La lluvia lleva semanas marcando el ritmo del día a día en casi toda España. Y el pronóstico no da tregua: según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) no parece que vaya a escampar en los próximos días.
De hecho, el mapa se complica en varios puntos de la península, donde se avisa de "grandes cantidades de agua" de cara al fin de semana. En Baleares, además, la previsión apunta a fuertes rachas de viento.
Con este panorama, se repiten las quejas de siempre: prendas que se acumulan, coladas que acaban dentro de casa, paraguas a cuestas durante días y un reto que desespera a cualquiera: salir peinada y llegar igual. En ese último punto, hay margen de maniobra.
Así lo asegura Javier Mateo, peluquero y cofundador de los salones THE LAB, que comparte varias pautas para que el pelo no se rinda ante la humedad. "Se puede ir bien peinada aunque el parte meteorológico diga lo contrario", sostiene.
- Peinados que resisten humedad, viento y lluvia
- Ondas naturales en lugar de alisar al milímetro
- Cuidados extra para días seguidos de agua
Peinados que resisten humedad, viento y lluvia
Cuando el viento aprieta y la lluvia no da tregua, la recomendación es clara: pelo recogido. Javier Mateo apuesta por recogidos bajos y pulidos, pensados para mantener el volumen a raya y reducir el encrespamiento que dispara la humedad.
Para que el resultado aguante más horas, el peluquero aconseja preparar el cabello antes de peinar. La clave pasa por aplicar una pequeña cantidad de crema de peinar o un aceite capilar ligero, con la idea de sellar la cutícula y controlar esos mechones que se escapan.
En la lista también entra la trenza, que Mateo define como "peinado protector". El motivo es práctico: ayuda a mantener el cabello bajo control y limita la exposición directa a la humedad, algo que se nota en días grises y con llovizna constante.
Si la trenza clásica no encaja, hay alternativa sin complicarse: "trenzas finas en la parte frontal combinadas con el resto del cabello recogido o suelto”. Una opción rápida, fácil de mantener y pensada para sobrevivir al trayecto, al trabajo y al regreso a casa.
Ondas naturales en lugar de alisar al milímetro
Llevar el pelo liso no queda descartado cuando llueve. Pero conviene contar con un enemigo que no falla: la humedad. En especial, los alisados muy pulidos suelen perder la forma antes, y el resultado se estropea con más facilidad.
Por eso, la propuesta de Mateo cambia el enfoque. En lugar de perseguir el liso perfecto, sugiere optar por ondas naturales, que disimulan mejor un posible encrespamiento y suelen dejar un acabado más agradecido cuando el tiempo se complica.
Este tipo de textura también juega a favor en exteriores. Si el pelo se mueve o cambia con el ambiente, la onda lo integra mejor que un alisado rígido, que delata enseguida cualquier alteración.
La idea es sencilla: elegir un look que encaje con el día, en vez de luchar contra él. Con lluvia y viento, un acabado más natural suele aguantar más y requiere menos retoques.
Cuidados extra para días seguidos de agua
No todo depende del peinado. Cuando se encadenan jornadas pasadas por agua, el estado del cabello también responde a pequeños hábitos. Mateo pone un ejemplo directo: la funda de almohada.
Según explica, el tejido influye más de lo que parece. Las fundas de algodón generan mayor fricción durante la noche, y esa fricción favorece el encrespamiento, algo que se nota especialmente al despertar.
La recomendación pasa por cambiar el material y buscar opciones que deslicen mejor. En sus palabras, conviene “utilizar fundas de satén o seda para reducir la fricción y mantener el cabello más controlado al despertar”.
Con este ajuste, el pelo amanece más dócil y el peinado del día siguiente se vuelve más fácil, incluso cuando el parte insiste en lluvia, humedad y rachas de viento.