ONG alertan sobre cómo la carencia de productos menstruales afecta la educación de niñas

Demonstration on how to use MHM kits  done by teachers and a the president, Hadje Abdelaziz, of the Girls Club at Gondje school in Gondje camp for CAR refugees, Nya-Pende province, southern Chad. The consortium JRS_ACRA_CELIAF with UNICEF and ECW funds implements an MHM project to enhance girls education. Credits to Irene Galera
Demonstration on how to use MHM kits done by teachers and a the president, Hadje Abdelaziz, of the Girls Club at Gondje school in Gondje camp for CAR refugees, Nya-Pende province, southern Chad. The consortium JRS_ACRA_CELIAF with UNICEF and ECW funds implements an MHM project to enhance girls education. Credits to Irene Galera

 

Entreculturas y Ayuda en Acción han señalado que la carencia de productos menstruales, agua potable y baños seguros sigue afectando el derecho a la educación de millones de niñas y adolescentes, en el marco del Día Internacional de la Higiene Menstrual que se conmemora el 28 de mayo.

Según cifras de Naciones Unidas, en África Subsahariana una de cada diez niñas pierde días escolares durante la menstruación debido a la falta de instalaciones sanitarias adecuadas. A nivel global, menos de un tercio de las escuelas cuenta con papeleras para residuos menstruales en los baños femeninos y solo dos de cada cinco centros educativos ofrecen educación sobre salud menstrual.

  1. Tabúes y discriminación que afectan la educación
  2. Infraestructura insuficiente y su impacto
  3. Experiencia de Bethlehem en Etiopía

Tabúes y discriminación que afectan la educación

Entreculturas advierte que muchas niñas enfrentan su primera menstruación sin la información necesaria, en contextos donde el ciclo menstrual está envuelto en silencia, tabúes y estigmas que provocan miedo, vergüenza y exclusión social. En numerosas comunidades, hablar sobre la menstruación sigue siendo motivo de marginación o burla, lo que lleva a que muchas adolescentes oculten este proceso natural.

Esta situación se agrava debido a la carencia de espacios seguros para mujeres y adolescentes, que afecta a más de 500 millones de personas en todo el mundo, según datos de Naciones Unidas.

Irene Sánchez-Prieto, responsable de comunicación de La Luz de las Niñas, explica que la menstruación sigue limitando la vida de muchas adolescentes, incidiendo en su relación con el cuerpo, el entorno escolar y social. Romper este silencio es esencial para proteger su bienestar y asegurar su derecho a la educación.

Infraestructura insuficiente y su impacto

Cynthia Odanga, trabajadora social del Saint Joseph Development Program en Nairobi, organización aliada de Entreculturas en Kenia, destaca que la falta de acceso al agua complica que muchas niñas mantengan una higiene adecuada, afectando directamente su salud y bienestar.

La ONG señala que el estigma persistente en torno a la menstruación condiciona la asistencia escolar. Cynthia señala que muchas niñas abandonan la escuela debido a la vergüenza de no poder manejar la menstruación de manera segura. Además, advierte que la pobreza menstrual y la falta de recursos incrementan el riesgo de abandono escolar y suelen asociarse a diferentes formas de violencia y embarazos precoces.

Experiencia de Bethlehem en Etiopía

Ayuda en Acción destaca la importancia de reconocer la higiene menstrual como un derecho fundamental vinculado al acceso a la educación y la igualdad de género, presentando el caso de Bethlehem Bafa, una joven de 16 años que vive en la región de Wolaita, Etiopía.

Antes de recibir apoyo, Bethlehem no contaba con acceso a compresas y utilizaba telas reutilizadas, que eran poco seguras y difíciles de higienizar, generando inseguridad en la escuela. El temor a burlas y el estigma asociado provocaban ausencias frecuentes en clase. Bethlehem recuerda: "Solíamos faltar a la escuela porque teníamos miedo de que se rieran de nosotras. Odiaba ser mujer porque la menstruación me impedía aprender".

Gracias a un programa de Ayuda en Acción en Etiopía, se facilitó el acceso a compresas reutilizables y formación sobre su correcto uso. Desde entonces, Bethlehem ha podido asistir regularmente a clases y recuperar la confianza en su educación: "Este apoyo me ayudó a seguir en la escuela. Ahora me siento segura para venir a clase y aprender como los demás estudiantes".

La organización afirma que garantizar el acceso a productos de higiene menstrual y fomentar entornos libres de estigma es una de las medidas más efectivas y costoeficientes para reducir el abandono escolar y avanzar hacia la igualdad de oportunidades.