Carlos III se ofrece a colaborar en la investigación sobre Andrés y Epstein

Carlos III. ARCHIVO
Carlos III. ARCHIVO

La presión vuelve a subir en Buckingham. Este lunes, el rey Carlos III ha hecho saber que está "dispuesto" a respaldar a la Policía británica si llega una solicitud formal por las "preocupantes" acusaciones que rodean a su hermano, el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, por su relación con el pedófilo convicto Jeffrey Epstein.

El foco se ha reactivado tras la publicación reciente de millones de documentos vinculados al delincuente sexual estadounidense, ya fallecido. Y el impacto es directo: Mountbatten-Windsor, apartado desde hace tiempo del núcleo de la realeza por su cercanía con Epstein, vuelve a quedar bajo una lupa pública implacable.

Según esos archivos, Andrés habría remitido a Epstein informes sobre Vietnam, Singapur y otros destinos que le habían llegado por un viaje oficial. Un detalle especialmente sensible, ya que los enviados comerciales suelen tener prohibido compartir documentación confidencial o de carácter comercial.

  1. Buckingham marca distancias y ofrece cooperación
  2. Guillermo y Catalina endurecen el mensaje tras las revelaciones

Buckingham marca distancias y ofrece cooperación

Desde el Palacio de Buckingham se ha subrayado que corresponde al expríncipe Andrés responder por las acusaciones concretas. Aun así, el comunicado deja una puerta clara: si la policía de Thames Valley se pone en contacto, la Casa Real estará "dispuesto" a colaborar, como sería esperable.

El propio palacio ha insistido en el tono de preocupación del monarca y ha recalcado esta frase literal: "el rey ha dejado claro, en palabras y a través de acciones sin precedentes, su profunda preocupación sobre las alegaciones que continúan saliendo a la luz sobre la conducta del señor Mountbatten-Windsor".

El portavoz también ha trasladado un mensaje dirigido a quienes sufren abusos: "los pensamientos y la solidaridad de sus majestades están y estarán con las víctimas de cualquier forma de abuso". Por ahora, añade Buckingham, las autoridades no se han puesto en contacto con ningún miembro de la familia real por las acusaciones recientes sobre supuestas filtraciones de información confidencial de Andrés a Jeffrey Epstein durante su etapa como enviado especial del Reino Unido para comercio e inversión.

En paralelo, el rey Carlos III ha vivido un momento incómodo en público. Este lunes, durante una visita en Lancashire, al norte de Inglaterra, parte del público le abucheó por el vínculo entre su hermano y Epstein, mientras otras personas agitaban banderas británicas y le saludaban con entusiasmo. El monarca respondió con un saludo y entró con rapidez en su automóvil oficial.

Mountbatten-Windsor ya se había visto forzado a abandonar todos sus deberes oficiales. En 2019, por sus vínculos con Epstein, el rey Carlos III le retiró el título de príncipe y, la semana pasada, se vio obligado a abandonar su mansión real.

Además, en 2022 resolvió una demanda presentada por Virginia Giuffre, que le acusaba de abusar sexualmente de ella cuando era adolescente a través de su asociación con Epstein. Giuffre se suicidó el pasado abril. En Clitheroe, en la estación de tren, un hombre llegó a gritarle al monarca: "¿Cuánto hace que sabías lo de Andrés?", antes de que se escucharan claramente abucheos.

Guillermo y Catalina endurecen el mensaje tras las revelaciones

También este lunes, desde el palacio londinense de Kensington, residencia oficial del heredero, los príncipes de Gales han dado un paso al frente. Guillermo y Catalina han reconocido estar "profundamente preocupados" por las revelaciones del escándalo, en el pronunciamiento más directo hasta ahora de la familia real sobre este asunto.

En octubre, Carlos y su esposa Camila ya habían expresado que sus pensamientos y condolencias estaban con las víctimas y los supervivientes de abuso. Sin embargo, el mensaje atribuido ahora a los príncipes de Gales eleva el nivel de alarma en un contexto de creciente exposición pública.

La nueva oleada informativa llega tras la publicación, hace poco más de una semana, de millones de documentos relacionados con Epstein. Entre ellos, se ha difundido una foto en la que aparece el expríncipe con una mujer a la que toca mientras ella está tumbada en el suelo. También han salido correos en los que el financiero promete enviar a Andrés a una joven rusa de 26 años "bonita, inteligente y de fiar".

Junto a ese material, otros correos electrónicos intercambiados entre ambos apuntan a que el expríncipe compartió documentos comerciales oficiales británicos con Epstein en 2010, ya después de la condena del multimillonario por delitos sexuales contra menores. Los archivos indicarían que Andrés, ahora con 65 años, envió informes sobre Vietnam, Singapur y otros lugares vinculados a un viaje oficial, pese a que los enviados comerciales suelen tener prohibido difundir documentos sensibles o comerciales.

En este marco, la Policía de Thames Valley ha señalado que había sido informada del asunto y que estaba valorando si abrir una investigación formal. La semana pasada, la fuerza policial explicó que estaba revisando una nueva acusación contra Mountbatten-Windsor derivada de los últimos archivos, que incluye a una mujer que habría sido llevada a un domicilio en Windsor, cerca de Londres, donde él residía.