Estados Unidos e Israel lanzan una ofensiva aérea contra Irán con el objetivo de desmantelar el régimen de los ayatolás
- Operación militar contra Irán
- Mensaje de Trump y Netanyahu
- Impacto en la capital iraní
- Alerta en Israel y respuesta militar
- Extensión del conflicto en Oriente Medio
- Contexto de negociaciones previas
- Llamado del hijo del sha iraní
Operación militar contra Irán
Israel y Estados Unidos han iniciado una ofensiva contra Irán con múltiples explosiones registradas en Teherán y otras regiones iraníes. Según el expresidente Donald Trump, esta acción pretende derrocar al régimen de los ayatolás y acabar con su programa nuclear. En respuesta, Irán ha lanzado misiles y drones hacia Israel y bases estadounidenses situadas en la zona.
La operación, nombrada "Furia Épica" por Estados Unidos y "Rugido del León" por Israel, se produce en un contexto de tensas negociaciones nucleares que duraron semanas, marcadas por repetidas amenazas militares por parte de Washington.
Mensaje de Trump y Netanyahu
Donald Trump ha declarado a través de un vídeo publicado en su red social Truth Social que la intención es proteger a Estados Unidos “eliminando las amenazas inminentes del régimen iraní”. También afirmó que las fuerzas militares estadounidenses están ejecutando una operación “masiva y continua” destinada a “aniquilar” y “destruir” el régimen.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió en un mensaje audiovisual que la colaboración entre ambos países “creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní decida su destino”. Subrayó que el “régimen terrorista asesino” de Irán no debe obtener armas nucleares que pongan en peligro a toda la humanidad.
Impacto en la capital iraní y alrededores
Trump ha reiterado que Irán “nunca podrá poseer un arma nuclear”, pese a los intentos del país persa por reconstruir su programa y desarrollar misiles de largo alcance con capacidad para amenazar a Estados Unidos y otros estados. Además, prometió destruir sus misiles e infraestructura militar, advirtiendo que la Guardia Revolucionaria Islámica deberá rendirse para recibir “total inmunidad” o enfrentarse a una “muerte segura”.
En un mensaje dirigido al pueblo iraní, Trump pidió precaución advirtiendo de la peligrosidad de salir a la calle debido a los bombardeos y animó a tomar el control gubernamental tras la operación, calificándola de “la única oportunidad en generaciones”.
Desde las primeras horas del conflicto, medios iraníes informaron de explosiones en Teherán y otras ciudades como Tabriz e Isfahán. Aunque el líder supremo, Alí Jamenei, no se encontraba en su residencia durante los ataques, fuentes diplomáticas confirmaron su supervivencia. Sin embargo, tanto Jamenei como el presidente Masoud Pezeshkian habrían sido objetivos de los bombardeos, aunque no se conocen aún los resultados.
Además de centros gubernamentales, fueron dañados complejos nucleares en Isfahán, Qom, Karaj y Kermanshah. Un ataque israelí alcanzó una escuela primaria femenina en Minab, causando la muerte de al menos 40 estudiantes.
Tras el estallido de explosiones, la televisión estatal iraní reportó columnas de humo en Teherán antes de perder la señal. El país cerró el espacio aéreo durante seis horas y bloqueó servicios de internet y telefonía móvil, generando una conectividad de solo el 4% respecto a niveles normales, según Netblocks.
Alerta en Israel y respuesta militar
El ejército israelí indicó que la operación contra Irán se preparó durante “muchas semanas” y se mantendrá el tiempo que sea necesario. Tras el ataque iraní, las Fuerzas de Defensa de Israel detectaron misiles iraníes lanzados contra su territorio y están activando los sistemas de defensa para interceptarlos.
La población recibe alertas en sus móviles y ha sido movilizada hacia refugios y habitaciones seguras. Las alarmas han sonado en varias regiones, incluido Tel Aviv. A raíz de esta situación, el ministro de Defensa, Israel Katz, declaró el estado de emergencia en todo el país por al menos 48 horas, con el espacio aéreo cerrado y vuelos suspendidos.
Haifa y Tel Aviv se consideran zonas críticas por sus infraestructuras militares y civiles estratégicas. En Haifa un misil impactó un edificio hiriendo a un hombre. En Jerusalén miles abandonaron las calles tras la activación de alarmas antiaéreas y se registraron aglomeraciones en comercios para adquirir víveres y medicinas.
Extensión del conflicto en Oriente Medio
Irán ha calificado la acción como “una agresión del enemigo hostil y criminal” y promete una “respuesta contundente contra el régimen sionista”. La Guardia Revolucionaria Islámica ha informado que bases israelíes y estadounidenses en la región han sido atacadas con misiles como parte de una operación que proseguirá “hasta la derrota decisiva del enemigo”.
Misiles iraníes han impactado instalaciones estadounidenses en Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Baréin. Emiratos informó que su defensa aérea interceptó varios proyectiles, aunque la metralla causó daños materiales y fallecimiento de un ciudadano asiático en Abu Dabi. Desde Emiratos se rechazó esta escalada y advierten que responderán si la situación continúa.
Además, ataques aéreos en el sur de Bagdad causaron la muerte de dos combatientes iraquíes de las milicias Hashid Shaabi y dejaron tres heridos graves, lo que provocó que Irak cerrase su espacio aéreo.
Netanyahu reconoció que la operación conjunta busca eliminar la amenaza “existencial” que representa el régimen iraní, que ha declarado “¡Muerte a Israel!” y “¡Muerte a Estados Unidos!” durante 47 años, y ha llevado a cabo asesinatos y represión tanto en Irán como en el extranjero.
Contexto de negociaciones previas al conflicto
El estallido bélico coincide con un periodo de crecientes tensiones y el mayor despliegue militar estadounidense en Oriente Próximo desde 2003. Irán mantiene ejercicios navales en el Golfo de Omán con aliados como Rusia. Ante esta situación, embajadas occidentales, incluida la estadounidense, recomendaron evacuaciones para sus empleados de ambos países.
El despliegue estadounidense incluye al portaaviones Gerald R. Ford, el mayor del mundo, y varias naves y aeronaves de combate en la región, complementando la presencia del Abraham Lincoln, que se encuentra apostado desde hace semanas cerca de la República Islámica.
Desde Teherán, las amenazas han sido consideradas “guerra psicológica”, y se ha afirmado que el programa nuclear iraní no se modificará bajo presión externa. Irán continúa disponiendo su defensa pero también manifiesta preferir una solución negociada respetando sus derechos soberanos.
El jueves previo a la escalada, Irán y Estados Unidos concluyeron en Ginebra la tercera ronda de negociaciones de 2026 sobre el programa nuclear, acordando una próxima reunión en Viena. Aunque se reconocieron avances técnicos, permanecieron discrepancias en aspectos clave como el enriquecimiento de uranio, el calendario de verificación y el levantamiento de sanciones.
Este enfrentamiento tiene un precedente reciente: en junio de 2025, tras intentos fallidos de negociación, EE.UU. lanzó la “Operación Martillo de Medianoche”, bombardeando las principales instalaciones nucleares iraníes, lo que condujo a un cese del conflicto de 12 días entre Irán e Israel. En diciembre, estallaron protestas internas reprimidas duramente por el régimen islámico, hecho ante el cual Trump mostró apoyo a los manifestantes e instó a evitar represión violenta.
En semanas recientes, Trump afirmó analizar “muy seriamente” un ataque a Irán y reveló llamadas de líderes iraníes para negociar. La diplomacia continuaba con tensiones evidentes, mientras Jamenei advertía que una agresión desataría un conflicto regional. El propio Trump reiteró su deseo de resolución negociada, aunque no descartó el uso de la fuerza militar.
El llamado de Reza Pahlavi a las fuerzas militares iraníes
Reza Pahlavi, heredero del sha depuesto en 1979, ha hecho un llamamiento a los militares iraníes para que abandonen el liderazgo de Alí Jamenei.
En un vídeo publicado en su cuenta de X, afirmó que la acción estadounidense constituye una “intervención humanitaria” dirigida contra el sistema represivo del régimen y no contra la nación de Irán. Asimismo, pidió a Estados Unidos actuar “con la máxima cautela para proteger la vida de los civiles”.