España incrementa a 1.400 millones su inversión en neurociencia

 Conexión neuronal - CSIC
Conexión neuronal - CSIC

España ha consolidado su posición entre los diez países con mayor producción científica en neurociencia durante la última década.

La inversión pública en investigación de esta área se ha duplicado en los últimos diez años, alcanzando cerca de 1.400 millones de euros. Sin embargo, expertos advierten sobre la sostenibilidad de este aumento, debido a que gran parte de los recursos provienen de los fondos europeos asociados al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.

Mara Dierssen, presidenta del Consejo Español del Cerebro, señaló la incertidumbre sobre la continuidad de esta financiación tras la finalización de esos fondos, destacando la importancia de mantener el apoyo para no perder el avance en productividad científica alcanzado.

  1. Financiación en neurociencia en España
  2. Producción científica y multidisciplinariedad
  3. Concentración territorial de la investigación

Financiación en neurociencia en España

El Consejo Español del Cerebro (CEC) presentó en la sede de la Organización Médica Colegial en Madrid un análisis exhaustivo sobre la investigación en neurociencia en el país desde 2014 hasta 2024. El reporte indica que el 90% del financiamiento proviene de fuentes públicas, principalmente de la Agencia Española de Investigación.

España destaca en áreas como el Alzheimer, con una dedicación mayor al promedio europeo. También se observa crecimiento en investigaciones relacionadas con autismo, esquizofrenia, psicosis, discapacidad intelectual, ansiedad y migraña. A la par, ciertas enfermedades psiquiátricas presentan una disminución, mostrando una diversificación más que una reorientación en líneas de investigación.

Dierssen explicó que las enfermedades neurodegenerativas atraen más atención debido a la longevidad de la población española, que genera un impacto sanitario significativo.

Producción científica y multidisciplinariedad

Durante la última década, España ha mantenido un crecimiento continuo en la producción científica en neurociencia y se ha colocado entre los diez países líderes a nivel mundial en esta disciplina. El país cuenta con investigadores de alto nivel, aunque el impacto en citas y el liderazgo internacional son inferiores al de otros referentes europeos.

El informe destaca la necesidad de fortalecer la excelencia científica y la capacidad para atraer proyectos muy competitivos, como los que financia el Consejo Europeo de Investigación.

La investigación española en neurociencia es diversa e incluye áreas básicas, traslacionales, clínicas y de salud pública, cada una con diferentes dinámicas y necesidades. Sin embargo, solo el 9% de los proyectos financiados corresponden a investigación básica, lo que revela un problema de orientación. Sara Ricardo, científica y consultora senior, apuntó que, aunque la investigación básica no ofrece retornos inmediatos, su impacto a medio y largo plazo es crucial, como lo evidenció el desarrollo de las vacunas contra la COVID-19.

Concentración territorial de la investigación

La financiación en neurociencia está altamente concentrada en Cataluña y Madrid, que reúnen más del 60% de los recursos, mientras que cinco comunidades autónomas acumulan el 85% de la inversión sin que se hayan registrado cambios relevantes en la última década.

Este patrón refleja la existencia de polos científicos consolidados, pero también plantea desafíos para lograr un equilibrio territorial. La falta de infraestructuras y de una masa crítica suficiente de investigadores dificultan el desarrollo en otras regiones.

Dierssen señaló que, tras Cataluña y Madrid, Andalucía, País Vasco, Comunidad Valenciana y Galicia son los principales focos de investigación nacional.

El informe subraya que España cuenta con una sólida y creciente base científica en neurociencias, pero que es necesario establecer una estrategia nacional coordinada que garantice una inversión estable, un equilibrio territorial y un mayor liderazgo científico que permita situar a la neurociencia española en un referente global, al nivel de áreas como la investigación oncológica.

La investigación ha sido impulsada con el apoyo de la Fundación Ramón Areces, el Instituto de Investigación e Innovación de Cádiz (INiBICA) y Merck.