Embajador iraní: protesta sí ante Exteriores, pero alerta de uso terrorista

Archivo - El embajador de Irán en España, Reza Zabib
Archivo - El embajador de Irán en España, Reza Zabib

 

La tensión social en Irán y la respuesta del Estado han vuelto a situarse en el centro del debate diplomático. En España, el asunto ha escalado a un gesto formal: la convocatoria del embajador iraní para trasladar una protesta oficial.

En este tipo de encuentros, el mensaje importa tanto como el fondo. Por eso resulta clave exigir el respeto a los derechos fundamentales, y hacerlo con claridad: protesta pacífica, libertad de expresión y fin de las detenciones arbitrarias.

El embajador de Irán en España, Reza Zabib, ha reconocido este martes el “derecho a la protesta” en el marco de las manifestaciones multitudinarias que se suceden en su país. A la vez, ha denunciado que “grupos terroristas” están aprovechándose de la situación para promover la violencia.

  1. Convocatoria en Exteriores en Madrid
  2. Mensaje del embajador: protesta y violencia
  3. Posición del Gobierno español: derechos y comunicaciones

Convocatoria en Exteriores en Madrid

Ese ha sido el contenido trasladado al Ministerio de Asuntos Exteriores español, donde Zabib ha sido convocado para recibir la “repulsa” del Gobierno de España por la represión de las protestas. También se le ha reclamado el cese de las detenciones arbitrarias vinculadas a las manifestaciones, según ha indicado la Embajada en un comunicado.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, había avanzado por la mañana en una entrevista en Catalunya Radio que el embajador sería llamado a la sede del departamento. Por el momento, no se ha detallado quién le recibió.

De forma habitual, cuando se convoca a un embajador para transmitir una queja oficial no suele hacerlo el ministro, sino el ‘número dos’ u otro alto cargo. La Embajada iraní se ha limitado a señalar que Zabib fue recibido por “una autoridad competente”.

Mensaje del embajador: protesta y violencia

Durante el encuentro, el diplomático ha asegurado que Teherán “reconoce el derecho a la protesta y la libertad de expresión”. Como argumento, ha subrayado que en las últimas dos semanas se ha insistido reiteradamente en ello en los niveles más altos.

Al mismo tiempo, ha denunciado que “grupos terroristas” se han aprovechado “indebidamente de las protestas civiles” y ha aludido a “terribles dimensiones de violencia” entre el 8 y el 10 de enero, en línea con la explicación sostenida por el régimen iraní.

El embajador también ha recalcado que el Gobierno iraní “no permitirá la violencia ni la destrucción de bienes públicos”, mientras sostiene que facilita el ejercicio de la libertad de expresión y que garantiza la seguridad de la población, como cualquier otro Estado.

Posición del Gobierno español: derechos y comunicaciones

Albares ha defendido que debe respetarse el derecho de manifestación pacífica de los iraníes y las iraníes y su libertad de expresión. Además, ha reclamado que se restablezcan de inmediato las comunicaciones con el exterior, incluido internet.

El ministro ha insistido en que el derecho de comunicación libre de la ciudadanía también es un derecho fundamental y ha reiterado que deben cesar las detenciones arbitrarias. Mantener este foco resulta esencial: cuando se limita la comunicación y se castiga la protesta, se debilita la protección de derechos que deben ser exigidos sin ambigüedades.