El Grupo de Puebla exige la detención inmediata de las hostilidades en Irán
El Grupo de Puebla, formado por expresidentes progresistas de América Latina, ha insistido en la necesidad de paralizar de inmediato el conflicto en Irán y promover la búsqueda de soluciones a través del diálogo diplomático. Entre sus integrantes más destacados figuran José Luis Rodríguez Zapatero, Irene Montero y Oriol Junqueras.
Esta agrupación ha difundido un manifiesto en sus redes sociales en el que alerta sobre la escalada de violencia derivada del uso de la fuerza por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán, junto con la respuesta iraní en la región. Según el comunicado, esta situación "intensifican una escalada que pone en peligro la paz mundial y amenaza directamente a la población civil".
Además, el Grupo de Puebla reclama "el fin inmediato de las confrontaciones y la apertura urgente de canales diplomáticos dentro del marco de la ONU".
Miembros del Grupo de Puebla y su posición en el conflicto
En el manifiesto del Grupo de Puebla se encuentran figuras relevantes como los expresidentes Rafael Correa de Ecuador, Dilma Rousseff de Brasil, Fernando Lugo de Paraguay y José Luis Rodríguez Zapatero, exjefe de Gobierno de España. A esta lista se suman otros exmandatarios como Evo Morales (Bolivia), Cristina Fernández (Argentina) y Manuel Zelaya (Honduras).
La agrupación también incluye a representantes actuales, entre ellos la política española Irene Montero, Jorge Rodríguez de Venezuela, Cuauhtémoc Cárdenas de México y Oriol Junqueras, también de España. Estos miembros crean un frente que aboga por una solución pacífica y diplomática al conflicto en Medio Oriente.
Reclamaciones y llamados diplomáticos
En el comunicado emitido en sus plataformas sociales, el Grupo enfatiza la necesidad de detener la violencia y retomar la vía diplomática para evitar una mayor degradación del panorama internacional. Sostienen que la escalada armada representa un riesgo grave para la estabilidad global y la seguridad de la población civil.
Por ello, exigen "el fin inmediato de las confrontaciones y la apertura urgente de canales diplomáticos dentro del marco de la ONU", reclamando un papel activo de las Naciones Unidas para conseguir un cese de hostilidades y avanzar hacia negociaciones que resuelvan el conflicto.