Margallo advierte que Europa está "más en el menú que en la silla" frente a potencias globales

El exministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo participa en el XVI Foro de Internacionalización de la Cámara de Comercio de Ciudad Real.
El exministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo participa en el XVI Foro de Internacionalización de la Cámara de Comercio de Ciudad Real.

 

El exministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, señaló que la humanidad se encuentra en un "cambio de época" caracterizado por el fin del orden internacional establecido después de la Segunda Guerra Mundial, la expansión del unilateralismo y la disminución del peso de Europa frente a potencias como Estados Unidos, China y Rusia.

Estas declaraciones se dieron en el marco del XVI Foro de Internacionalización de la Cámara de Comercio de Ciudad Real, celebrado este viernes y moderado por el periodista Rafa Latorre de Onda Cero. El encuentro estuvo centrado en el impacto de la segunda etapa presidencial de Donald Trump, la crisis de la hiperglobalización y las nuevas reglas que rigen el comercio internacional.

Margallo remarcó: "No estamos ante simples cambios, sino frente a un cambio de época". Indicó que el sistema establecido en 1945, basado en normas universales y organismos multilaterales, así como en la transmisión de valores democráticos, ha quedado superado.

En su análisis, afirmó que el viejo orden "ha desaparecido" y que la diplomacia, el consenso y el diálogo han dado paso a escenarios dominados por el uso de la fuerza. En este nuevo contexto, la paz dejó de considerarse un valor absoluto, transformándose en una condición obtenida a través del poder militar para mantener el control en zonas de influencia.

Con respecto a la posición europea, García-Margallo hizo una distinción entre los "grandes carnívoros", como Estados Unidos, China y Rusia, y los "herbívoros", que serían países o bloques sin el poder suficiente para participar en igualdad de condiciones en la toma de decisiones globales.

Indicó que Europa actualmente no posee el poder necesario para reclamar un lugar en las negociaciones de alto nivel, por lo que es más un sujeto pasivo en estas mesas. En consecuencia, planteó que España debe fortalecer su integración europea y que la Unión Europea debe aspirar a un salto político más ambicioso.

En este marco, defendió con firmeza que España debe integrarse plenamente en la UE y que esta última debería evolucionar hacia los Estados Unidos de Europa "más pronto que tarde".

Mencionó que Europa ya no puede mantener los paradigmas que rigieron en décadas anteriores. Señaló el fin de "la edad de la inocencia", aquella etapa sustentada en la energía barata proveniente de Rusia, la capacidad china para absorber excedentes industriales y la confianza en Estados Unidos para la defensa.

Margallo resumió que esos tiempos han concluido y que la Unión Europea debe avanzar hacia una mayor autonomía, sin romper sus vínculos con Estados Unidos.

Subrayó la necesidad de mantener una relación cercana con Washington, aclarando que Europa está mucho más alineada con Estados Unidos que con Rusia o China, aunque con el derecho a exigir respeto.

"HE PERDIDO BASTANTE FE EN DONALD TRUMP"

El exministro destacó que la rivalidad entre China, ahora una potencia tecnológica e industrial, y unos Estados Unidos con tendencia al aislacionismo es uno de los principales ejes de la geopolítica actual, con impactos en áreas económicas, tecnológicas, militares y diplomáticas.

Subrayó que Europa está rodeada por grandes potencias con estrategias definidas y capacidad para influir en el comercio mundial.

Por esta razón, enfatizó la urgencia de que la Unión Europea aumente su autonomía, firme acuerdos con otros mercados y fortalezca su posición industrial y estratégica.

Durante su intervención, recordó su paso por el Ministerio de Asuntos Exteriores, donde se impulsó la Marca España, destinada a ayudar a las empresas nacionales a acceder a nuevos mercados.

Finalmente, reconoció una pérdida significativa de fe en Donald Trump y Estados Unidos, y puntualizó que la riqueza es fundamental para generar oportunidades.

Concluyó destacando que "solo la riqueza se reparte, mientras que la pobreza se comparte, en el mejor de los casos, y prefiero la primera opción".