La nueva mentalidad verde en Europa crece en los pequeños espacios

Jardín Javier Ferrero
Jardín Javier Ferrero

Una de cada tres personas en Europa se ha sumado a la jardinería urbana, dedicándose al cultivo de plantas, flores o verduras en espacios como balcones, azoteas y alféizares, así como al mantenimiento de jardines interiores o comunitarios, transformando estos lugares en auténticos refugios verdes personales.

Lo que antes representaba una limitación —la falta de espacio— ahora se ha convertido en una oportunidad para desarrollar zonas verdes de manera innovadora y eficiente. Estas son las conclusiones de la edición 2026 del informe "Gardens of Europe", elaborado por STIGA, reconocido fabricante de maquinaria para el cuidado del jardín, y su socio YouGov. El estudio examina la relación de las personas con sus espacios verdes en cinco países europeos, poniendo en relieve no solo sus actividades, sino también cómo la jardinería juega un rol creciente en el estilo de vida, las rutinas y el bienestar personal.

 

  1. Interés por la jardinería al alza en Europa
  2. Un hábito cotidiano: cómo los jardineros urbanos cuidan sus espacios verdes
  3. Una mentalidad orientada al bienestar
  4. Herramientas prácticas para el cuidado diario de los espacios verdes urbanos

 

Interés por la jardinería al alza en Europa

La jardinería urbana ha dejado de ser una actividad limitada a ciertos grupos para convertirse en una práctica común. En la actualidad, España destaca con un 36% de participación en este tipo de jardinería, colocándose entre los países europeos con mayor involucración, solo por debajo de Francia que registra un 39%. Alemania presenta cifras cercanas a la media europea con un 28%, mientras que Italia (26%) y Reino Unido (25%) muestran cifras algo inferiores, aunque igualmente relevantes.

Además, la mayoría de los entrevistados en todos los países analizados manifiesta tener más interés por la jardinería que hace cinco años. Reino Unido encabeza esta tendencia con un 65%, seguida de Alemania (64%) e Italia (63%). Francia contabiliza un 60%, y España un 55%. Estos datos reflejan un cambio claro, pasando de un interés puntual a una participación más constante y mayor en este ámbito, incluso en las áreas urbanas.

Un hábito cotidiano: cómo los jardineros urbanos cuidan sus espacios verdes

Los jardineros en entornos urbanos no se distinguen por contar con grandes espacios, sino por cómo aprovechan el que tienen. La jardinería se ha integrado como una actividad habitual en la forma de cuidar el entorno, donde casi todos los involucrados realizan al menos una tarea. El informe destaca que el enfoque está menos en la decoración y más en el mantenimiento sencillo y regular.

  • Las labores diarias son las más frecuentes en todos los países. El cuidado general del espacio, como la eliminación de malas hierbas, la limpieza y las tareas propias de cada estación, son las actividades principales, realizadas por cerca de dos tercios de jardineros urbanos europeos. Las cifras alcanzan un máximo en Reino Unido (81%) y Alemania (73%), seguido de Francia (70%). En Italia, el 62% practica este mantenimiento, mientras que en España llega al 61%.
  • Las actividades vinculadas al césped, tales como cortar, regar y abonar, también son habituales. Estas tareas involucran a algo más de la mitad de los participantes, con mayor incidencia en Reino Unido (61%), Alemania (58%) y Francia (55%). En Italia, un 48% participa en estas labores, mientras que en España esta preocupación es menor (29%) comparado con otros países europeos.
  • Casi la mitad de las personas podan árboles, setos o arbustos de manera regular. Alemania lidera con un 62%. Otros países muestran un porcentaje más bajo, destacando España, que registra el 34%, como el país con menor participación en esta tarea dentro del análisis.
  • Paralelamente al cuidado básico, un buen número de personas se dedica al cultivo de plantas. El cultivo de plantas ornamentales o el mantenimiento de parterres alcanza a más de la mitad de los jardineros urbanos, con porcentajes altos en Reino Unido (61%) e Italia (60%). La siembra de verduras o plantas aromáticas también es común, especialmente en Alemania y Francia, donde esta práctica se extiende al 61%.
  • Las actividades más creativas, como diseñar o planificar el jardín, son todavía menos comunes. No obstante, en esta área existen diferencias significativas entre países: Francia y Alemania presentan cifras relativamente elevadas (43% y 38%, respectivamente), mientras que Italia (16%) y España (18%) muestran niveles más bajos.

Una mentalidad orientada al bienestar

Lo que realmente caracteriza a los jardineros urbanos es su actitud. La gran mayoría coincide en que la jardinería contribuye a mejorar su bienestar general. Este sentimiento se mantiene alto en todos los países, con el Reino Unido al frente (89%), seguido por Italia (88%) y España (84%). Francia registra un 82% y Alemania un 80%. El cuidado de espacios verdes en las ciudades funciona como un pequeño ritual, que ofrece beneficios más allá del simple placer de ver crecer plantas. En un contexto donde la vida es cada vez más rápida y urbanizada, esta actividad permite desacelerar, reconectar con los ciclos naturales y equilibrar el día a día.

Herramientas prácticas para el cuidado diario de los espacios verdes urbanos

Para facilitar las labores diarias con precisión y manejo cómodo, STIGA ofrece una línea de 14 herramientas manuales diseñadas pensando en los jardineros de espacios pequeños. Desde la poda y el recorte hasta el cultivo y los detalles finales, estas herramientas están fabricadas con materiales duraderos y mangos ergonómicos, garantizando comodidad y eficacia. En combinación con las soluciones a batería de la marca, son una opción segura y práctica, ideal para balcones, terrazas y otros lugares reducidos donde la delicadeza es esencial.

El jardinero urbano de hoy es alguien versátil, con un enfoque práctico y una implicación cada vez mayor en la jardinería. Redefine lo que significa tener un jardín, aprovechando desde alféizares hasta espacios compartidos. Incluso los rincones más pequeños de la ciudad se convierten en lugares destinados al cuidado y al bienestar personal. En este nuevo escenario, el tamaño importa menos que la forma en la que se elige relacionarse con el verde.