sábado. 25.06.2022

El Ministerio de Interior del Reino Unido ha anunciado este sábado que planea instalar dispositivos de seguimiento electrónico a solicitantes de asilo que hayan llegado al país a través de rutas "innecesarias y peligrosas".

El Ministerio ha indicado que el programa, planteado como una prueba que durará 12 meses, tiene como objetivo "mejorar y mantener contacto" con los demandantes de asilo.

Según la cadena pública BBC, los primeros que pueden ser objeto de ese seguimiento son quienes iban a ser enviados a Ruanda esta semana y cuya deportación fue bloqueada en el último momento. 

Un portavoz de Interior ha informado de que al menos uno esos siete solicitantes de asilo debe ser puesto en libertad por orden judicial y ha asegurado que se utilizarán dispositivos electrónicos "cuando sea apropiado".

La ministra de Interior, Priti Patel, ha criticado en una entrevista con el diario The Telegraph la "escandalosa" decisión del TEDH, una corte internacional ajena a la Unión Europea fundada en 1959.

"Debemos mirar a las motivaciones. ¿Por qué tomaron esa decisión? ¿Estuvo políticamente motivada? En mi opinión, por supuesto", ha declarado la ministra, que ha cargado contra la "opacidad" del tribunal. "No  sabemos quiénes eran los jueces, quién estaban en el panel. De hecho, no hemos recibido una sentencia, solo una nota de prensa y una carta diciendo que no podemos trasladar a esas personas", ha afirmado.

Esta semana un portavoz del primer ministro británico, Boris Johnson, dejó abierta la posibilidad de que el Reino Unido decida abandonar la Convención Europea de Derechos Humanos, por la que se adscribe a la jurisdicción del TEDH y recalcó que "todas las opciones están sobre la mesa".

La abogada general del Estado, Suella Braverman, señaló que el Ejecutivo está "definitivamente abierto a considerar todas las opciones en relación a cuál debería ser en el futuro nuestra relación" con el tribunal de Estrasburgo.

Los planes del Gobierno pasan por enviar a Ruanda a solicitantes de asilo que considere que han entrado de manera ilegal en el Reino Unido. El país africano será el que evalúe sus solicitudes y les dará refugio en su territorio en caso de aceptarlas, o bien tramitará su deportación a su país de origen.