Este pescado destaca por su aporte en omega-3, beneficios para corazón y huesos
El pescado es un alimento fundamental dentro de una dieta equilibrada, reconocido por su gran aporte nutricional y la recomendación habitual de su consumo por parte de los expertos. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), lo ideal es consumir entre tres y cuatro raciones de pescado con bajos niveles de mercurio a la semana, mientras que para los pescados con mayores concentraciones de este metal se aconseja limitar su ingesta a una o dos raciones semanales.
Aunque el pescado es una fuente importante de proteínas y de otros nutrientes clave, las autoridades sanitarias insisten en la necesidad de moderar el consumo de aquellos con un contenido alto en mercurio, un metal que se encuentra en la cadena alimentaria marina y que se acumula especialmente en los tejidos grasos de ciertos peces y mariscos.
Por ello, es recomendable elegir especies con bajo contenido en mercurio como las sardinas, la merluza, el bacalao, la trucha o el salmón. A estas opciones habituales se suma también el arenque, un pescado azul poco consumido en España pero con una baja concentración de mercurio y con un perfil nutricional muy completo.
Las propiedades nutricionales del arenque, el pescado bajo en mercurio y rico en proteínas y omega-3
El arenque, perteneciente a la misma familia que sardinas y boquerones, no es tan popular en España, pero vive particularmente en las frías aguas del Atlántico Norte. Destaca no solo por su bajo contenido en mercurio, sino también por su elevado contenido en proteínas de alto valor biológico, con aproximadamente 18-21 gramos por cada 100 gramos, aportando todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita para la recuperación muscular.
Este pescado azul es también una excelente fuente de omega-3, ácidos grasos indispensables que apoyan el buen funcionamiento del cerebro y ayudan a reducir la inflamación en el organismo. La Fundación Española del Corazón resalta el papel de este tipo de pescado para regular el metabolismo de las grasas, ayudando a disminuir el colesterol LDL (“malo”) y a elevar el HDL, reconocido como el “colesterol bueno”.
Además, el arenque aporta minerales esenciales como fósforo, yodo y selenio; de hecho, 100 gramos de arenque cubren más de la mitad de la cantidad diaria recomendada de selenio. También es una fuente rica en vitaminas especialmente la vitamina B12 y la vitamina D, esta última siendo crucial para mantener un sistema inmunológico fuerte, además de favorecer la función muscular, la salud mental y la ósea.
El consumo de arenque contribuye a mantener unos huesos sanos gracias a su contenido en calcio, magnesio y fósforo, tres nutrientes indispensables para la estructura ósea. En definitiva, reconocido por muchos como un superalimento, este pescado favorece también la salud ocular gracias a sus ácidos grasos omega-3 y vitaminas que benefician la visión.