El pescado es seguro y recomendable en embarazadas y niños

Lenguado a la molinera con naranja | La Sirena
Lenguado a la molinera con naranja | La Sirena
  1. Consumo seguro de pescado en población vulnerable
  2. Riesgos del mercurio en el pescado
  3. Percepción del riesgo y comportamiento en Europa
  4. Recomendaciones de consumo y beneficios del pescado
  5. Campaña Safe2Eat 2026

Consumo seguro de pescado en población vulnerable

El consumo habitual de pescado es reconocido como seguro y recomendado para mujeres embarazadas, lactantes y niños menores de 10 años siempre que se evite el consumo de especies que contengan altos niveles de mercurio, según informó la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

Entre las variedades que deberían evitarse destacan el pez espada, el atún rojo, el tiburón y el lucio. Ángel Gutiérrez, miembro del Comité Científico de AESAN, destacó que el mercurio es un riesgo toxicológico presente en el pescado, pero que no se manifiesta en condiciones normales de consumo. La clave está en seguir las recomendaciones adoptadas para su ingesta.

Este mensaje se reforzó durante la puesta en marcha de la campaña ‘Safe2Eat’ 2026 en la Universidad Autónoma de Madrid, que puso foco en la importancia del consumo moderado y seguro de pescado en grupos vulnerables donde la ingesta de estos alimentos es necesaria, pero la presencia de mercurio puede suponer un riesgo para la salud.

Riesgos del mercurio en el pescado

El mercurio, especialmente en su forma de metilmercurio, actúa como neurotóxico, y su impacto depende de la concentración en el pescado y la frecuencia con la que se consuma. Mientras su exposición puede no afectar a adultos sanos, en mujeres embarazadas y niños el riesgo es mayor debido al desarrollo nervioso activo y su menor capacidad para eliminar toxinas.

Durante la gestación, el metilmercurio puede atravesar la barrera placentaria, implicando que la exposición en la madre se refleja igualmente en el bebé. Un consumo excesivo puede afectar negativamente al neurodesarrollo del feto, reduciendo el coeficiente intelectual y causando problemas en la memoria, la atención y el aprendizaje del lenguaje en el niño.

Percepción del riesgo y comportamiento en Europa

Según un estudio publicado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) como parte de la campaña ‘Safe2Eat’, el 33% de las mujeres embarazadas y un 34% de adolescentes y adultos en Europa consumen más de tres veces por semana pescado con alto contenido en mercurio.

Las encuestas, realizadas en 2023 y 2024 con más de 22.000 participantes de la Unión Europea, Islandia y Noruega, también revelaron que el conocimiento sobre los contaminantes en pescado, mariscos y moluscos es generalmente bajo, aunque el mercurio es de los pocos tóxicos relativamente conocidos, especialmente por las mujeres gestantes.

Victorio Teruel, subdirector general de Seguridad Alimentaria, señaló que, pese a la conciencia sobre el mercurio, la mayoría no modifica sus hábitos para limitar el consumo de peces con mayores concentraciones de este metal.

Recomendaciones de consumo y beneficios del pescado

La AESAN recomienda que los grupos vulnerables eviten el consumo de pescado con altas concentraciones de mercurio, manteniendo un consumo regular de entre tres y cuatro raciones semanales de otros tipos de pescado, especialmente variedades blancas y azules con bajo contenido de este metal.

El aporte de omega-3 que proporciona el pescado es vital durante el embarazo, pues ayuda a prevenir hipertensión, patologías cardiovasculares y procesos inflamatorios, además de ofrecer protección al feto, según explicó Mª Carmen García, miembro de la Asociación de Enfermeras de Nutrición y Dietética (ADENYD).

Las opciones seguras preferentes incluyen pescados pequeños como anchoas, boquerones, jureles, sardinas y salmón, junto con ciertos mariscos como mejillones y almejas.

Por otro lado, María Martínez-Herrera, directora de Alimentación y Consumo de ASEDAS, advirtió sobre el descenso progresivo en España del consumo de pescado, pasando del 26,7% en 2011 al 17,99% en 2024. Esta tendencia afecta especialmente a jóvenes y hogares con niños, donde el consumo anual es inferior a 7,6 kilos por persona, atribuyéndose a cambios culturales y a la percepción de un precio elevado.

Campaña Safe2Eat 2026

La jornada también sirvió para lanzar la campaña ‘Safe2Eat’ 2026, promovida por la EFSA en colaboración con agentes europeos, incluida la AESAN. Esta iniciativa busca facilitar a la población información científica y fiable sobre seguridad alimentaria para que pueda realizar elecciones de alimentación informadas y responsables.

Ana López-Santacruz, directora ejecutiva de AESAN, remarcó la importancia de que la ciudadanía perciba la seguridad alimentaria como un asunto cercano y accesible, donde las decisiones individuales tienen un papel clave para evitar riesgos asociados a la alimentación.