'Alvise' admite mensajes, pero niega intención de acosar a dos eurodiputados

El eurodiputado y líder de Se Acabó la Fiesta (SALF), Luis 'Alvise' Pérez (c), a su llegada al Tribunal Supremo, a 26 de enero de 2026, en Madrid (España).
El eurodiputado y líder de Se Acabó la Fiesta (SALF), Luis 'Alvise' Pérez (c), a su llegada al Tribunal Supremo, a 26 de enero de 2026, en Madrid (España).

El foco vuelve al Tribunal Supremo (TS) y esta vez con un protagonista que no se esconde. El eurodiputado y líder de Se Acabó la Fiesta (SALF), Luis 'Alvise' Pérez, ha acudido a declarar y ha dejado un mensaje claro: niega acoso y sostiene que todo terminará en archivo.

La secuencia se acelera porque la comparecencia llega antes de que el Parlamento Europeo pueda autorizar el levantamiento de la inmunidad parlamentaria. La clave está en una querella presentada por dos eurodiputados que fueron en su lista y que después se enfrentaron judicialmente a él.

  1. Declaración ante el Tribunal Supremo: qué admite y qué niega
  2. La querella y los delitos que se investigan
  3. Otras tres causas abiertas en el Supremo
  4. Del grupo de 'Alvise' al bloque de Meloni
  5. Lo que denuncian Solier y Junco: hostigamiento y miedo
  6. Las frases señaladas por el Supremo

Declaración ante el Tribunal Supremo: qué admite y qué niega

Fuentes jurídicas han indicado a Europa Press que Luis 'Alvise' Pérez ha reconocido este lunes en el Tribunal Supremo (TS) que publicó mensajes sobre Diego Solier y Nora Junco. Ambos eurodiputados formaron parte de su lista en las elecciones europeas y, más tarde, presentaron una querella contra él.

Según esas fuentes, el eurodiputado ha negado que la finalidad de sus mensajes fuera acosarlos. Ante el instructor, Manuel Marchena, ha contestado a su abogado, a la Fiscalía y al propio magistrado, en una comparecencia a la que acudió tras mostrarse dispuesto a declarar voluntariamente.

En su exposición, 'Alvise' ha rechazado un enfrentamiento personal con los querellantes, llegando a referirse a ellos como amigos. Las diferencias, ha venido a sostener, se enmarcarían en la confrontación política, y las ha vinculado a que los querellantes no habrían seguido sus directrices.

Al finalizar la declaración, y ante preguntas de periodistas, ha insistido en su versión y en su pronóstico. "Estoy súper convencido de mi inocencia, porque soy yo mismo el que sabe todo lo que pasó, creo que va a archivarse".

La querella y los delitos que se investigan

El TS decidió admitir a trámite la querella interpuesta el pasado junio por Diego Solier y Nora Junco. El pasado lunes, ambos eurodiputados se ratificaron ante el instructor en lo denunciado, manteniendo el relato de hechos que llevó el caso a la Sala de lo Penal.

El procedimiento avanza mientras se espera la correspondiente autorización del Parlamento Europeo para levantar la inmunidad parlamentaria. En este marco, la comparecencia voluntaria se interpreta como un paso para fijar posición antes de ese trámite.

Acoso y revelación de secretos: el núcleo del caso

La Sala de lo Penal del Supremo encuadró la conducta investigada en presuntos delitos de acoso y revelación de secretos. El tribunal apuntó a las “explícitas llamadas” atribuidas a 'Alvise' para que un grupo “muy numeroso” de seguidores mantuviera una actitud “repetidamente hostil” hacia los eurodiputados, ya en un 'podcast' o a través de un canal de Telegram con su nombre que, indiciariamente, él mismo gestiona o dirige.

Sobre la revelación de secretos, 'Alvise' ha señalado, conforme a las mismas fuentes, que algunos datos de Solier y Junco son públicos en redes sociales. El Supremo, por su parte, reflejó que “aparece indiciariamente justificado” que, mediante esos canales y para llevar a término su inicial propósito, “pudo haber facilitado y hecho público aspectos personales e identificativos” de los querellantes.

Otras tres causas abiertas en el Supremo

Además de esta querella, 'Alvise' tiene abiertas otras tres causas contra él en el Tribunal Supremo. Una de ellas se relaciona con la difusión de una PCR falsa del exministro de Sanidad y actual presidente de Cataluña, Salvador Illa.

Las otras dos causas se centran en el presunto acoso en redes sociales a la fiscal coordinadora de delitos de odio, Susana Gisbert, y en la financiación ilegal de SALF por los 100.000 euros que recibió del empresario Álvaro Romillo, alias 'CryptoSpain'.

Del grupo de 'Alvise' al bloque de Meloni

Los eurodiputados querellantes terminaron dejando el partido de 'Alvise'. Tras esa salida, se integraron en el grupo parlamentario de Conservadores y Reformistas Europeos, encabezado por el partido Hermanos de Italia de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.

Solier y Junco también secundaron al exdirigente de Vox Iván Espinosa de los Monteros en la presentación de su Fundación Atenea. Ese movimiento político aparece en el trasfondo del relato y en la cronología de los hechos que han terminado en el TS.

Lo que denuncian Solier y Junco: hostigamiento y miedo

En su denuncia, Solier y Junco sostienen que venían siendo víctimas de una “continua campaña de hostigamiento” a través de redes sociales. Vinculan esa situación a mensajes publicados por 'Alvise' sobre ellos, difundidos en un 'podcast' y en un canal de Telegram.

También afirman que llegaron a “temer por su integridad física” cuando, siempre según su denuncia, se reveló el lugar en el que se encontraban o al que se dirigían. Ese punto forma parte de los elementos que el Supremo valoró al delimitar el alcance indiciario de la conducta.

Filtración de datos y oleada de mensajes

Ambos eurodiputados denunciaron y acreditaron que, tras filtrarse sus direcciones de correo electrónico, números de teléfono y redes sociales, recibieron una cantidad “ingente” de mensajes ofensivos y/o amenazantes. Relatan que ese flujo sostenido generó una “continua sensación de inseguridad”.

El Supremo recoge que, como respuesta, cerraron algunas de sus redes sociales y en otras limitaron la posibilidad de comentarios. Además, dejaron de atender llamadas de números desconocidos y comenzaron a recibir “miles” de correos electrónicos con insultos y amenazas.

Cambios de rutina y efecto en su labor

Solier y Junco expusieron que esta situación afectaba “significativamente” su “labor parlamentaria y la propia de su ordinaria vida familiar”. En su descripción, el problema no se limita al entorno digital y se proyecta sobre el día a día.

El relato añade un “constante miedo o intranquilidad” ante la posibilidad de ser abordados por la calle por desconocidos, dentro de ese contexto. La querella sostiene que ese efecto acumulado llevó a modificar “sus hábitos o rutinas”.

Las frases señaladas por el Supremo

El TS subrayó que, según su valoración, no cesó la actitud atribuida a 'Alvise' incluso después de que muchos seguidores reflejaran explícitamente la intención de alterar el normal desarrollo de vida de los querellados. El tribunal indicó que se reiteraron llamamientos a que resultaran hostigados como reacción a su posición política.

En ese marco, el Supremo apreció “una intención voluntaria y consciente de comprometer, de manera significativa, el normal desarrollo de la vida cotidiana” de las presuntas víctimas, a partir de la persecución que pudieran desplegar numerosas personas que se sintieran concernidas por el llamamiento público.

Entre los pasajes citados figura una frase pronunciada por 'Alvise' el pasado 20 de abril en un 'podcast'. "Perseguidles y pedidles explicaciones. Y si tenéis que gritarle en un bar que eres un criminal, que eres un corrupto y que has votado a favor del rearme, tenéis que hacerlo vosotros, porque no lo puedo hacer yo, lo tiene que hacer la gente que nos ha votado".

Con esas referencias, el alto tribunal encuadró los hechos en la lógica de una movilización hostil sostenida. El procedimiento sigue su curso con la mirada puesta en los próximos pasos y en la autorización pendiente ligada a la inmunidad parlamentaria.