Junts invita a Sánchez a usar su buena relación con China para defender minorías

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al el primer ministro, Li Qiang.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al el primer ministro, Li Qiang.

Junts ha presentado en el Congreso una propuesta no de ley con el objetivo de que el Gobierno de Pedro Sánchez manifieste a China su preocupación por la Ley de Promoción de la Unidad Étnica. Esta ley, según Junts, fomenta la asimilación forzosa de minorías nacionales y elimina identidades culturales distintas a la china.

La iniciativa, recogida por Europa Press y destinada a la Comisión de Asuntos Exteriores para su debate, solicita que el Ejecutivo español, dada la "buena relación" que mantiene con China, exprese su inquietud sobre la reciente aprobación de esta normativa.

De forma concreta, Junts pide que se advierta que esta ley infringe el Derecho internacional en materia de derechos humanos, especialmente en lo relacionado con la protección de la libertad cultural, lingüística y religiosa de las minorías.

  1. Preocupación por la ley de Unidad Étnica
  2. Reclamos dentro del Congreso
  3. Impacto sobre las minorías

Preocupación por la ley de Unidad Étnica

La formación de Carles Puigdemont pide también que el Gobierno defienda el derecho de las minorías a recibir educación en su propia lengua, así como a practicar su religión y mantener sus tradiciones culturales sin interferencias del Estado.

Además, solicita que la preocupación española sobre estos temas sea trasladada directamente al embajador chino en España, mostrando un rechazo claro al sistema de internados en China para las minorías, sobre todo para los niños tibetanos. Este sistema, según Junts, aleja a las nuevas generaciones de su idioma y cultura originaria.

Reclamos dentro del Congreso

El texto de la proposición destaca que esta ley busca homogeneizar y asimilar cultural, lingüística y religiosamente, eliminando las identidades diversas para favorecer una identidad única basada en la mayoría han de China. Esta postura, según Junts, ya ha sido criticada por Naciones Unidas y varios países.

En especial, el partido independentista señala la situación de tibetanos y uigures, que podrían estar sufriendo un genocidio cultural. Manifiestan una gran preocupación por la expansión del sistema de internados para menores tibetanos, donde miles de estudiantes cada año están lejos de sus familias y se les enseña mayoritariamente en mandarín.

Impacto sobre las minorías

Junts también alude a los centros de reeducación en Xinjiang, donde cientos de miles de uigures han sido internados de manera arbitraria y contra su voluntad, lo que agrava aún más la vulneración de sus derechos.

Esta propuesta pone en evidencia la necesidad de que España reaccione ante estas situaciones y utilice sus lazos diplomáticos para defender la diversidad cultural y los derechos fundamentales de las minorías en China.