Aprobación en el Congreso para compensar a afectados por la represión

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.
  1. Reforma de la Ley de Memoria Democrática
  2. Debate político y apoyos al proyecto
  3. Modificaciones y ampliación del plazo
  4. Controversia en torno a inclusiones y exclusiones
  5. Casos representativos e indemnizaciones

Reforma de la Ley de Memoria Democrática

El Congreso ha aprobado la reforma de la Ley de Memoria Democrática que permite otorgar indemnizaciones a quienes fueron asesinados o sufrieron heridas graves a causa de la represión franquista en el período comprendido entre el 1 de enero de 1968 y el 29 de diciembre de 1978. Esta medida ha contado con el respaldo de los socios habituales del Gobierno, la abstención de Junts y el voto en contra de PP, Vox y UPN.

Tras negociar con el ministro Ángel Víctor Torres, grupos parlamentarios como Esquerra, Bildu, Podemos, PNV y BNG han apoyado el texto a condición de que sus propuestas se incluyan en futuras enmiendas durante la tramitación como proyecto de ley. Aunque estas enmiendas pueden presentarse en las próximas semanas, no está garantizada su tramitación debido a retrasos habituales en el Congreso.

Debate político y apoyos al proyecto

Podemos, Bildu y el BNG reclaman ampliar el rango temporal para cubrir fallecimientos o lesiones incapacitantes hasta el 31 de diciembre de 1983, dado que la Ley de Memoria ya reconoce posibles vulneraciones de derechos humanos en ese plazo. Por su parte, Esquerra ha comunicado un acuerdo con el Ejecutivo para aceptar esta ampliación, aumentar de uno a tres años el plazo para solicitar las ayudas y flexibilizar los requisitos para evitar exclusiones injustas.

El ministro Torres confirmó que este compromiso ha sido trasladado a ERC, aunque la aprobación definitiva dependerá del proceso parlamentario y el apoyo de otros grupos. Asimismo, lamentó la oposición de Vox y especialmente del PP, en un mensaje claro sobre la importancia de reconocer a quienes lucharon por la democracia.

Modificaciones y ampliación del plazo

Junts mostró reservas durante el debate y criticó que la reforma excluya a "guerrilleros de diversas ideologías antifranquistas". Su diputado Josep María Cervera cuestionó si una democracia puede negar el reconocimiento a quienes combatieron una dictadura, incluso por vías armadas.

La reforma permitirá indemnizar a víctimas significativas como Manuel José García Caparrós, fallecido por disparos policiales en una manifestación por el Estatuto de Autonomía de Andalucía en 1977. Aunque la Ley de Memoria Histórica de 2007 ya contemplaba estas indemnizaciones, la norma de 2022 las dejó fuera al derogar la anterior legislación, lo que motivó esta modificación para proteger a este colectivo y ampliar el periodo de aplicación hasta la promulgación de la Constitución en diciembre de 1978.

Controversia en torno a inclusiones y exclusiones

Se actualizan también las cuantías indemnizatorias: los familiares de fallecidos en estas circunstancias podrán recibir hasta 250.000 euros, conforme a las especiales circunstancias. Sin embargo, queda expresamente prohibido indemnizar a personas vinculadas a "bandas o grupos armados terroristas".

Los beneficiarios incluyen hijos, cónyuges o convivientes con una relación afectiva similar, y subsidiariamente padres, nietos, hermanos e hijos de la víctima, siempre que no hayan recibido otra indemnización por los mismos hechos. En cuanto a las lesiones incapacitantes, la compensación llega a 180.000 euros para incapacidad permanente absoluta y 500.000 euros en casos de gran invalidez.

Casos representativos e indemnizaciones

Esta reforma representa un paso fundamental para reconocer y reparar a las víctimas de la represión tardofranquista, ampliando los plazos y mejorando las condiciones para solicitar las indemnizaciones. La modificación busca corregir injusticias históricas y asegurar que quienes lucharon por las libertades puedan recibir la compensación que merecen.